En la actualidad se está hablando mucho del Síndrome de Muerte Infantil Súbita, conocido por sus siglás como SMIS. El Síndrome de Muerte Súbita es la muerte repentina, inesperada e inexplicable de un niño aparentemente sano. Esta muerte continúa siendo inexplicable luego de haberse realizado una investigación completa que incluye estudios de la escena del fallecimiento, autopsias y análisis de los síntomas que el infante sentía antes de su fallecimiento, además de algún otro detalle médico de pertinencia.
Este síndrome constituye la causa más frecuente de muerte en infantes de entre un mes y un año de edad. Se da en 3 de cada 2,000 niños, casi siempre mientras están durmiendo. Sin embargo, la frecuencia al parecer está disminuyendo en los últimos años. La mayoría de las muertes ocurre entre el segundo y el cuarto mes de vida. Dicho síndrome ocurre en todo el mundo y según las investigaciones realizadas es más frecuente durante los meses de invierno, en familias con bajos ingresos, entre los niños que son prematuros o que han necesitado respiración artificial al momento del nacimiento, en bebés cuyos padres han tenido otros hijos que han muerto a causa de este síndrome y en los hijos de madres que fuman. Los bebés afroamericanos presentan el doble de riesgo de padecer el SMIS.
Hasta el momento la causa del síndrome es desconocida, pero existe la creencia de que pueden intervenir varios factores. Estudios recientes han sugerido que el síndrome es más frecuente entre los niños que duermen boca abajo comparado con aquellos que duermen boca arriba o de lado. También existe el riesgo de que el niño se ahogue si se coloca boca abajo en una superficie mullida (manta o colchón blando). Por eso es sumamente importante que acuestes a tu bebé boca arriba o de lado al dormir y que el colchón donde duerme sea consistente. Además, nadie debe fumar en una casa donde haya un bebé.
Los padres que han perdido a un hijo por este síndrome en ocasiones se sienten excesivamente culpables y muy tristes debido a que no existe una causa específica que pueda indicar o explicar la muerte del niño. Es vital que como padres tratemos de aminorar el riesgo de que nuestro niño padezca de este síndrome mortal e inesperado. Saludos y mucha salud para tí y tu bebé...
Irmarie Virella Cabranes
Lcda. Irmarie Virella Cabranes, BSHE, MPH
Educadora en Salud