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Artículos sobre el Embarazo, La alimentación de la mujer embarazada en Articulos de Maternidad; Las necesidades energéticas de cada uno varían según el peso, la actividad física, el sexo. Como media, una mujer con ... |
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Las proteínas: Sirven a la fabricación de los tejidos. Son de origen animal (carne, pescado, aves, huevos, queso o productos lácteos) o vegetal (cereales, pan y leguminosas). Idealmente, tu dieta deberá comportar 50% de proteínas de origen vegetal y 50% de origen animal. El calcio: Durante el embarazo necesitas tomar 1500 mg por día y si das el pecho 2000 mg. El aporte de calcio en cantidades suficientes es muy importantes para la construcción del esqueleto y los dientes del bebé. Procura beber un litro de leche diario o toma su equivalente en productos derivados de ella: queso, postres lácteos, pudding de vainilla…) El hierro: Se utiliza en la síntesis de la hemoglobina. La carencia de hierro provoca una anemia ferropénica. Se estima que el 20% de las mujeres no tienen reservas suficientes de hierro. Por eso el ginecólogo te recomendará un aporte suplementario a partir del cuarto o quinto mes de embarazo Los alimentos ricos en hierro son la carne, el hígado, el pescado, los huevos, las espinacas, el perejil, las legumbres secas o el cacao. El hierro se asimila mejor si se asocia a la vitamina C. Sin embargo el café o el té frenan su absorción. Las grasas: No hay que suprimirlas totalmente, pero sí limitarlas. Ciertas materias grasas son indispensables para el correcto desarrollo de tu bebé, son los ácidos grasos esenciales que están presentes en los aceites vegetales (soja, germen de trigo…) y en el pescado. Evita las grasas saturadas: grasa de carne y los aceites que son difíciles a digerir. Las fibras: Son elementos de origen vegetal, que resisten al proceso de digestión. Absorben el agua y contribuyen a facilitar el tránsito intestinal, que es más lento en el caso de la mujer embarazada. Todas las frutas y las legumbres son ricas en fibras, al igual que los cereales y el pan. El magnesio: Los alimentos ricos en magnesio son los frutos secos y las frutas como las almendras, las nueces y las avellanas.. También los cereales y el cacao. Las vitaminas: La necesidad de aporte vitamínico aumenta durante el embarazo. Tu médico te recetará un complejo vitamínico para cubrir las necesidades de tu hijo y las tuyas propias. Vitamina A: Los alimentos más ricos en vitamina A son el perejil, el repollo, las espinacas, la lechuga, las zanahorias y los tomates, además de las frutas (albaricoques y melocotones), el hígado, el pescado de agua salada, los huevos y los productos lácteos: leche o mantequilla, por ejemplo. Vitamina B: Está presente en el germen de trigo, la levadura, los cereales, los huevos, los productos lácteos, las verduras y el pescado. El ácido fólico o vitamina B9: Las necesidades de ácido fólico se doblan en el caso de las mujeres embarazadas. Su carencia puede entrañar malformaciones en el feto durante el primer trimestre de embarazo. Por ello, si puedes tener riesgo de carencia, tu médico te dará un complemento vitamínico como forma de precaución. Los alimentos más ricos en ácido fólico son las verduras de hija verde, los espárragos, la levadura de cerveza, las nueces y las avellanas. Algunos cereales para el desayuno están enriquecidos con esta sustancia. Vitamina C : Esta vitamina, que se destruye con la cocción pero se conserva en el proceso de congelación, está presente en las frutas y legumbres frescas, sobre todo en los tomates, el perejil, los cítricos, el repollo, las grosellas, las fresas y frambuesas, el kiwi y los arándanos. Vitamina D: Sobre todo presente en el germen de trigo, su aporte alimenticio es secundario en comparación con la biosíntesis que se realiza bajo los efectos de los rayos solares. Vitamina E: Se encuentra en la leche, las avellanas y almendras, en los huevos y la mantequilla. Vitamina K: Interviene en los factores de coagulación. Es la vitamina anti hemorrágica que se administra al bebé cuando nace. Todas las verduras de hoja verde la contienen, al igual que la carne y el hígado. |
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