1. Avena: es uno de los mejores alimentos para el desayuno, por su riqueza en vitamina B, hierro, zinc y calcio. La avena además da mucha energ*a y ayuda a la digestión, por su alto contenido en carbohidratos y fibra.
2. Huevos: son un gran recurso de prote*nas y otros nutrientes como vitamina B, E y Zinc, entre otros. Según la gu*a de la Asociación Americana de Cardiolog*a, los adultos pueden comer un huevo diario; por lo que un niño puede comerlo unas tres veces a la semana, aunque recién después del primer año de vida.
3. Nueces: la mantequilla de nuez (del tipo que sea) es una de las mejores comidas “rápidas” para niños. Ellos necesitan la grasa (mientras sea buena grasa, y no hayan aceites hidrogenados de por medio) y necesitan las prote*nas. Sólo recuerda: la mantequilla de cacahuates no es recomendable para niños pequeños, pues puede causar alergias. La más recomendada es la mantequilla de almendras.
4. Yogurt: no olvides incluirlo en el menú. El yogurt es más fácil de digerir que la leche y los cultivos lácteos (lactobacilos) presentes son beneficiosos para el colon, especialmente si tu hijo estuvo con un tratamiento de antibióticos. Recuerda: opta por el yogurt natural y agrégale frutas frescas en lugar de comprar yogurt de sabores.
5. ¡Melón! El melón es rico en calcio, vitamina C y B, beta-caroteno, minerales y es muy refrescante por su alto contenido de agua.
6. Brócoli: es uno de los mejores vegetales para todos, especialmente para niños en edad de crecimiento, por su alto contenido de calcio, potasio, veta-caroteno, ácido fólico y vitamina B. No olvides incluir unos “arbolitos” junto a su comida favorita.
7. Camote: tan sólo en una taza se encuentra unos 30 mg de beta-caroteno, equivalente a 23 tazas de brócoli, y 3 gramos de fibra por porción. Prepara deliciosos pasteles y coc*nalo rebanado al horno, como una alternativa a las papas fritas u horneadas.
8. Prote*nas: es de vital importancia para el desarrollo de los músculos. Puedes elegir entre la gran variedad: prote*nas de origen animal como carne de res, pollo o pescado; o de origen vegetal como los frijoles, las lentejas y el tofu (queso de soya), entre otros.
9. Cereales enteros: como el pan y el arroz integral, pues estos contienen la cáscara de los cereales, nada más y nada menos que pura fibra. Procura acostumbrar a tus hijos desde pequeños a las harinas y cereales integrales, pues no sólo ayudan a regularizar la digestión, también limpian el colon y sacian mejor el apetito.
10. Jugo de frutas: aunque debemos tener cuidado de no exagerar con las cantidades de jugo ni dejar que éste reemplace el consumo de agua en nuestros hijos, s* debemos incluirlo en su dieta. El jugo de naranja natural contiene vitamina C, , E, ácido fólico y Zinc, nutrientes important*simos para proteger al máximo las defensas del cuerpo.