Preparando la llegada del bebé
No te pierdas la
lista de consejos prácticos y soluciones sencillas que hemos
elaborado para que puedas prepararle el mejor recibimiento y
disfrutar más y mejor de su compañía, desde el primer día.
Ten en casa dos o tres bombillas azuladas de bajo
voltaje, para colocarlas donde tengas previsto cambiar al
bebé. Podrás utilizarla en las tomas nocturnas y cuando le
cambies el pañal y con ellas evitarás que se desvele.
Para no tener que estar subiendo y bajando la persiana
de la habitación del bebé, es muy práctico tener visillo y
cortina, o un estor de tela opaca que tamice la luz cuando
esté durmiendo durante el día.
En las primeras semanas es muy conveniente lavar la
ropa del bebé por separado, así que resultará muy práctico
tener un saco para su ropa sucia, colgando, por ejemplo, de
la puerta de su habitación, cerca de donde vayas a cambiarle
habitualmente.
La habitación del bebé debe estar bien ventilada con
una temperatura ambiente de entre 20º y 22ºC. Para obtener
un grado de humedad ideal puede resultar útil un
humidificador.
Piensa ya en el lugar donde guardarás la cartilla de
salud del bebé que te darán en la clínica. Allí estarán las
pautas de vacunación y las anotaciones de peso y talla.
Si has decidido darle el pecho, piensa un sitio en la
casa, tranquilo y cómodo, para amamantarle. Son momentos de
estrecha comunicación entre madre e hijo.


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