
"Exteriormente todo va bien y, sin embargo en mi interior me siento muy angustiada. Por qué ? Muchas madres se han hecho alguna vez esta pregunta. La angustia, la mayor parte del tiempo, no es causa del embarazo. Se desarrolla en terreno ya debilitado.
No podemos responder a esta pregunta sin antes tomar en consideración las vivencias infantiles del adulto. La angustia hunde sus raíces en los traumas precoces como la separación de la madre, los abusos, las amenazas así como la repetición de comportamientos parentales de no reconocimiento de necesidades, emociones o pensamientos del niño ; todos estos sentimientos inducen un mismo tipo de conflicto interno : pérdida del amor o de una parte de su identidad.
De este vacío creado por la separación de estas dos partes en conflicto nace la angustia, que perdura más o menos intensamente según el grado de dominio del sujeto.
El embarazo es un acontecimiento cargado de emociones y es lógico que la angustia se manifieste con más fuerza. Puede manifestarse de forma benigna o puede mostrar su cara más dura. El primer embarazo suscita muchas emociones que van a transformarse en preguntas de un madre poco segura de ella misma : seré capaz de educar a mi hijo ?, estaré a la altura de las circustancias ?, Será mi hijo un niño normal ?, volveré a recuperar mi cuerpo de antes ?, Será mi hijo un obstáculo para mi vida profesional o personal ?
Si en estos momentos la joven madre no tiene una relación de confianza con su pareja, un amigo cercano, su madre, abuela o cualquier otra persona que pueda escucharla y aconsejarla, todas sus preguntas sin respuesta pueden acrecentar su angustia . Si este es tu caso, debes buscar a alguien con quien poder compartir tus sentimientos, ya sea via Internet, ya sea consultando con tu médico.
Es esencial poder reconocer la ambivalencia : forma parte de la naturaleza humana. Se puede desear un bebé con todas las fuerzas y al mismo tiempo tener miedo de no ser atractiva o de no sentirse capaz de educar al pequeño. Poder darse cuenta de los diferentes deseos, sensaciones tan contradictorias, es la mejor forma de obtener la curación total.