Preparando la llegada del bebé
Categoria : Tumaternidad
No te pierdas la
lista de consejos prácticos y soluciones sencillas que hemos
elaborado para que puedas prepararle el mejor recibimiento y
disfrutar más y mejor de su compañía, desde el primer día.
Ten en casa dos o tres bombillas azuladas de bajo
voltaje, para colocarlas donde tengas previsto cambiar al
bebé. Podrás utilizarla en las tomas nocturnas y cuando le
cambies el pañal y con ellas evitarás que se desvele.
Para no tener que estar subiendo y bajando la persiana
de la habitación del bebé, es muy práctico tener visillo y
cortina, o un estor de tela opaca que tamice la luz cuando
esté durmiendo durante el día.
En las primeras semanas es muy conveniente lavar la
ropa del bebé por separado, así que resultará muy práctico
tener un saco para su ropa sucia, colgando, por ejemplo, de
la puerta de su habitación, cerca de donde vayas a cambiarle
habitualmente.
La habitación del bebé debe estar bien ventilada con
una temperatura ambiente de entre 20º y 22ºC. Para obtener
un grado de humedad ideal puede resultar útil un
humidificador.
Piensa ya en el lugar donde guardarás la cartilla de
salud del bebé que te darán en la clínica. Allí estarán las
pautas de vacunación y las anotaciones de peso y talla.
Si has decidido darle el pecho, piensa un sitio en la
casa, tranquilo y cómodo, para amamantarle. Son momentos de
estrecha comunicación entre madre e hijo.
Ten preparado un par de sujetadores maternales, y
cremas para regerenar los tejidos, en caso de que tengas
propensión a las grietas en los pezones.
Piensa ya como te organizarás con las visitas cuando
vengan a ver al bebé. Es importante que no interrumpan su
sueño. Puede seguir durmiendo aunque haya ruidos a su
alrededor, pero si acostumbras a despertarlo para mostrarlo
a las visitas, tendrá luego dificultades para diferenciar
vigilia y sueño.
Recuerda que el bebé ha de tener sus propias esponjas,
una para el cuerpo y otra para cuando le cambias los
pañales. Las toallitas humedecidas también resultan muy
útiles.
Al principio es normal que si come más de la cuenta,
regurgite pequeñas cantidades de alimento, por lo que es
conveniente tener una buena cantidad de baberos disponibles.
Ten preparados juguetes de colores vivos que estimulen
sus sentidos. Si hacen ruido estimularán también su
coordinación motora. Desde las primeras semanas, un móvil
sobre su cuna le encantará.
El momento del baño es también una oportunidad de
relajamiento para el bebé. Procúrate una bañera de paredes
blandas para evitar los golpes, y que tenga una altura
adecuada para ti ¡tu espalda te lo agradecerá! También es
importante que tengas todos los elementos para el baño, a tu
alcance.
Es aconsejable masajear el cuerpo del bebé, después del
baño, con un aceite específico para niños, pero durante los
primeros meses su piel es tan delicada que la colonia podría
resecarla. Para que huela bien es suficiente con ponerle
unas gotitas en la ropa.
En el botiquín no debe faltar gasas esterilizadas,
alcohol de 70º o un antiséptico transparente para hacer la
cura del cordón umbilical. Además el suero fisiológico suele
resultar imprescindible en una casa con bebé y también
necesitarás unas tijeras pequeñitas de punta redonda para
las uñas, pero solo podrás usarlas cuando tu bebé tenga por
lo menos quince días, y siempre después de haberlas
desinfectado previamente con alcohol.
Es importante hacer cuanto antes la elección del
pediatra, pues durante el primer año las visitas serán
frecuentes aunque el bebé esté muy sano, ya que serán
necesarias revisiones de peso y talla, vacunas, etc? Es muy
importante que sea un pediatra que te inspire confianza.