¿Hace falta insistir sobre los beneficios de la lactancia materna?
Por las dudas, volvamos a destacar algunos ejemplos:
Para el bebé: disminuyen los riesgos de muerte súbita, desnutrición,
desarrollo de gérmenes a nivel intestinal, cólicos del lactante,
diarreas cáncer infantil, infecciones, alergias, diabetes, obesidad,
dermatitis del pañal y afecciones respiratorias, entre otras. A su vez,
favorece el desarrollo natural del aparato digestivo, un mejor
crecimiento y una mejor recuperación de las enfermedades.
Para la madre, puede actuar (no siempre, claro) como anticonceptivo
natural, disminuye el sangrado puerperal y la incidencia de cáncer de
mama y ovario.
Y, fundamentalmente, favorece la relación afectiva profunda entre
madre e hijo.
Consejos para una buena lactancia
- Comience a dar de amamantar lo antes posible.
- Evite los chupetes y biberones.
- Olvídese de horarios y dé pecho al bebé cuando él lo pida.
- Evite el agua glucosada, salvo por prescripción médica.
- Deje que el bebé decida el tiempo de cada toma. La composición
de la leche varía durante la toma misma: al principio sale más
aguada para calmar la sed y hacia el final es más rica en grasa
para saciar el hambre. No existe la leche que no alimenta: ocurre
que a veces las madres no les dan de mamar el tiempo suficiente como
para que el bebé se alimente bien.
- Comience la siguiente toma con el pecho del que tomó menos tiempo
la vez anterior: así no sentirá un pecho más grande que el otro y
facilitará una igual producción de leche en ambas mamas.
- Al principio dar el pecho puede ser doloroso, pero no mucho: si
hay dolor puede ocurrir que el bebé no esté bien colocado. Si se
le agrietan los pezones, pruebe dar de mamar en diferentes
posiciones y controle que el bebé tome en su boca el máximo de
areola, que el pezón esté encima de su lengua, sus labios hacia
fuera y que no succione sólo del pezón. Para evitar las grietas,
el mejor remedio es la propia leche.
- No se preocupe cuando note que sus pechos se achican: eso no
significa que se le esté retirando la leche.
- Si pasan tres horas sin que el bebé pida de mamar, despiértelo y
déle pecho para que esté correctamente alimentado (también de
noche: total, puede darle de mamar en la cama, con el bebé
recostado a su lado).
- La mejor manera de saber si el bebé recibe suficiente leche es
comprobando la frecuencia con que hace pis (6 a 8 veces por día) y
caca (1 o 2 por día). Como los pañales ahora son muy absorbentes,
para estar segura conviene cambiarlo después de cada toma.