Aunque la lactancia materna es
irremplazable, aquí se dan consejos de cómo preparar el
tetero o biberón.
Por el Dr. Manuel A.Rodriguez Lanza
Antes de comenzar, es
necesario que sepan la importancia de la lactancia
materna, esta es irremplazable desde cualquier punto de
vista. Las fórmulas infantiles al principio salieron al
mercado como una necesidad humana dentro de la sociedad
de consumo, ahora están reservadas solo para aquellos
casos en los cuales la lactancia materna sea imposible su
administración. Les invito a que lean el artículo de
lactancia materna.Las
mal llamadas leches infantiles deben llamarse fórmulas
infantiles ya que son preparados a base de leche de vaca
con modificaciones en cuanto a proteínas, grasas y
carbohidratos y contenido de vitaminas para hacerlas
aptas para el consumo de los niños menores de 12 meses,
algunas de ellas ni siquiera contienen leche de vaca sino
compuestos vegetales diversos dependiendo de lo que el niño
requiera.
La preparación del
tetero requiere una pulcritud extrema y deben seguirse
medidas de higiene muy importantes ya que el tetero puede
ser la puerta de entrada de infecciones para su hijo.
Deben saber que el
sistema inmune del niño está poco desarrollado, así
pues no tiene unas defensas adecuadas para protegerlo del
medio externo; por lo que evitarán que se ponga en
contacto con cualquier tipo de contaminación.
LAVADO
Los recipientes donde
prepararán el tetero o biberón deben lavarlos como
esmero, el propio tetero por sus características
especiales de estrechez y profundidad, es necesario
utilizar utensilios especiales que permitan un lavado
perfecto de toda su superficie. Con ello debería ser
suficiente para cumplir la necesaria higiene.
A pesar de esto debemos
realizar la esterilización absoluta del tetero y la
tetina, así podemos utilizar dos opciones:
- Hervirlo: esto
se puede realizar en una olla con agua hirviendo
durante 10 minutos o utilizar aparatos
comerciales que han sido diseñados para tal fin.
- Amonio
cuaternario: estas son soluciones
comerciales que no se han difundido ampliamente
ya que luego de sumergirlos durante 20 minutos o
mas en ellas deben volverse a lavar ya que aún
no se ha demostrado que toxicidad podría causar.
Mi recomendación es
utilizar el primer método, logrando así eliminar
microorganismos que le causarían al bebé problemas
gastrointestinales.
TETINAS
En cuanto a las tetinas,
estas deberían ser distintas ya que el niño puede
acostumbrase a una sola y si se perdiese o deteriorase
podrían tener problemas de rechazo del tetero.
Dependiendo de la edad
del niño el agujero de la tetina debe variar, entre mas
pequeño el niño el agujero debe ser menor, esto es
porque podrían succionar mucho aire junto con la fórmula
y podría presentar regurgitaciones o cólicos. Existen
marcas comerciales de teteros y tetinas que promocionan
que dependiendo de la posición de la tetina esta
proporcionará un agujero mayor o menor, lo cual resultaría
práctico.
PREPARACIÓN
La preparación de la
mezcla (agua + fórmula infantil) se hará siempre en la
proporción recomendada por el pediatra. En ningún caso
deben alterar las cantidades de fórmula y agua que hemos
de utilizar, salvo que, expresamente, lo haya
especificado el médico.
De no seguir estas
instrucciones "al pie de la letra" pudieran
acarrearse problemas serios para la salud de su hijo,
dado que sus órganos, en especial riñón e hígado, aún
no han alcanzado su pleno funcionamiento y no permiten
disbalances en la alimentación que se aporte al bebé.
- Debe hervirse el
agua durante 10 minutos en olla tapada.
- Esperamos a que
casi llegue a la temperatura ambiente para
vertirla en el tetero.
- Colocaremos la
leche o fórmula infantil de acuerdo a la
indicación del pediatra, es importante medir
bien la cantidad de agua en onzas y la medida que
trae la lata de la fórmula, esta deberá siempre
ser al ras del borde superior. Deben tener
presente que 1 onza = 30 cc, ya que algunos
teteros no traen las medidas sino en cc (centímetros
cúbicos). La medición es muy importante,
errores en esto puede traer graves consecuencias.
- La mezcla debe
agitarse hasta conseguir su homegeneización, o
mejor dicho que no quede con grumos ya que estos
provocarían la obstrucción de la tetina.
- Pueden prepararse
varios biberones a la vez, si estos van a
guardarse en la nevera, los cuales pueden
permanecer allí hasta 24 horas como máximo, si
no son utilizados deberá desecharse el contenido
y prepararlos nuevamente. También podría
guardarse el agua hervida en un termo de vidrio
escrupulosamente lavado y guardarse allí el agua
mientras permanezca caliente.
- Una vez realizada
la mezcla, han de agitarla suavemente, pero en
forma continua hasta conseguir la total dilución,
para evitar los grumos que provocarían la
obstrucción de la tetina.
ADMINISTRACION
- Este debe ser
administrado en el regazo en posición inclinada
(entre 30 y 45º). Nunca acostado ni sentado en
una silla, hasta que el niño tenga por lo menos
10 meses, si tiene un desarrollo físico adecuado.
- La inclinación del
tetero ha de ser la adecuada para que la tetina
esté siempre llena a fin de evitar que exista
aire en ella y sea deglutido por su hijo, con las
consecuencias desagradables que esto conllevaría.
- Deben vigilar que
la nariz del bebé esté libre, pues durante la
alimentación respiran por ella. No siendo
capaces de hacerlo por la boca al cerrarla
completamente sobre la tetina ayudados por las
"formaciones mamelonares" que presentan
los primeros meses en la parte mucosa e interna
de las mejillas.
- Es importante,
sobre todo en los niños que maman muy rápido o
muy lento, interrumpir la toma de tetero e
intentar que expulsen los gases que hayan
ingerido, puesto que estos llenarán su pequeño
estómago y se sentirán saciados y comerán
menor cantidad de la deseada.
- Por supuesto que al
final de la toma habrán de procurar que eructe,
si bien quiero resaltar como contraproducente el
hecho de insistir demasiado para lograrlo y,
sobre todo, el golpeteo persistente que muchos
padres hacen. Este último acto puede ser un estímulo
que inhiba la salida de gases, logrando el efecto
contrario al deseado. Pondrán al niño con su
"barriguita" apoyada en la parte alta
del tórax; pero un tiempo no muy dilatado. Si
les parece que todavía le quedan "gases",
lo acostarán sobre su lado izquierdo intentando
que la presión sobre la cámara de gases de su
pequeño estómago facilite la salida de los allí
existentes.