Leche materna, lo mejor para su bebé
Categoria : Embarazo
Si la leche materna es "buena" o no para el recién nacido ha sido motivo de controversia por muchos siglos. El médico griego Soranus (200 AC), recomendaba no dar "nada" al recién nacido los primeros 2 días y luego alimentarlo con leche de origen animal hasta la edad de 3 semanas, porque durante ese tiempo la leche materna "no era recomendable" para el niño. En la edad media se alimentaba al recién nacido con "natilla" (crema de la leche animal) y mantequilla que eran considerados los mejores alimentos para el neonato.
Afortunadamente, en los últimos 20 años se han publicado cientos de estudios científicos que demuestran la importancia de la leche materna para el funcionamiento del sistema inmune (de defensa) del niño y la lucha contra la enfermedad.
Hay 4000 especies de mamíferos, todos producen leche para sus crías con características especificas a la especie. La leche de vaca tiene los elementos necesarios para el ternero, la leche materna posee los nutrientes necesarios para el recién nacido. Ninguna leche de fórmula fabricada por el hombre siquiera se acerca a los verdaderos componentes de la leche materna.
La Academia Americana de Pediatría y al Organización Mundial de la Salud, recomiendan alimentar al niño con leche materna por lo menos por espacio de 1 año. Sin embargo, no hay ninguna regla sobre cuando deberá de suspenderse la lactancia al niño.
Los niños alimentados con leche materna tienen menos riesgo de infecciones de los oídos, diarrea, problemas de la piel, alergias y otras enfermedades y menos admisiones al hospital. La protección que le da al niño la leche materna no es solo para los primeros meses de la vida sino para el resto de su vida.
Estudios indican que los niños que tuvieron lactancia materna, tendrán de 5 a 10 puntos más en las diferentes pruebas para el HIC (coeficiente intelectual).
Los principales beneficios de la leche materna son nutricionales, ya que contiene la exacta cantidad de ácidos grasos, carbohidratos (glucosa, fucosa, galactosa, N-Acetilglucosamina, ácido N-acetilneuramínico) agua y amino ácidos, necesarios para el sistema de defensa, desarrollo del cerebro y el crecimiento del niño. Los bebés no tienen alergias a la leche de la madre, pero si la pueden presentar a la proteína de la leche de vaca con frecuencia.
La leche materna tiene por lo menos 100 ingredientes que no se encuentran en las formulas artificiales.
La madre transfiere al niño con la leche materna anticuerpos que ayudaran al infante a combatir infección, tiene "especial diseño" para las necesidades inmediatas del bebé y llega al aparato digestivo directamente, sin la posibilidad de contacto con agua o biberones contaminados que aumentaran la posibilidad de cuadros diarreicos en el niño.
La lactancia también da beneficios psicológicos ya que crea un acercamiento emocional entre la madre y el niño. EL niño siente el amor, la protección y el cuidado de la madre.
La lactancia también presenta beneficios para la madre ya que estimula la contracción uterina para la involución del útero a su tamaño normal y la madre consume más calorías para perder el sobrepeso después del parto.
La muer que esta dando lactancia por lo general no tiene ovulación, pero no es cien por ciento seguro. Siempre se recomiendan métodos anticonceptivos porque existe la posibilidad de embarazo.
Hay algunas condiciones medicas especificas en las que se recomienda a la madre suspender la lactancia, como las madres VI positivas, porque el virus del SIDA puede pasar a la leche de la madre y al niño.
Enfermedades comunes como resfrío, infecciones de la piel o diarrea, no serán motivo para que la madre suspenda la lactancia.
En las primeras semanas, la lactancia puede producir dolor e inflamación y lesiones de la piel del pezón, la ingurgitación (agrandamiento) de la glándula mamaria es también dolorosa para algunas mujeres, pero solo por pocas semanas. Algunas mujeres pueden presentar "mastitis", proceso inflamatorio de la mama, con calor local y mucho dolor que requiere atención medica inmediata.
Estudios comprueban que las madres que dieron lactancia a sus niños, presentan menos riesgo de desarrollar cáncer de mama en un futuro.
Dra. Silvia Giménez