¡Queremos adoptar un
bebé!
Teóricamente la adopción es un
proceso psicológico, sociológico y legal, que permite al
niño integrarse de pleno en el seno de una familia en la
cual no ha nacido. Pero también es un puente construido
entre dos mundos que se desconocen y se necesitan. El
resultado final es un lazo de amor familiar que para
anudarse necesita superar muchos obstáculos, trámites,
trabas burocráticas y evaluaciones personales.
La
pareja puede vivir esta situación como un pesado proceso
administrativo, o pueden utilizar el tiempo de espera en
prepararse emocionalmente para recibir a ese hijo que llega
y que trae aparejado una serie de cuestiones que es
saludable procesar con tiempo.
En cualquier caso, lo
esencial será tener deseos de ser padres y la convicción de
que la adopción no se produce en los papeles, sino en la
convivencia diaria y en las relaciones afectivas dentro del
núcleo familiar.
Una vez el niño en casa, su
educación suele implicar también características distintivas
según la edad, la cultura de la que provenga, la raza, la
situación de abandono que le haya tocado sufrir, o los
problemas de salud heredados. Los padres adoptivos, además,
deberán enfrentarse al momento de explicar al niño sus
orígenes.
Lo cierto es que aún con todos los
inconvenientes y costos, a lo largo de los últimos años la
adopción se ha convertido en una opción cada vez más
frecuente para muchas parejas, y resulta indispensable estar
bien informados. A continuación te ofrecemos respuestas a
las preguntas que más frecuentemente cuestionan los futuros
padres adoptivos:
¿Qué niños pueden ser dados en
adopción? Mientras la familia biológica es incapaz de
mantener al menor, pero aún existe la posibilidad de
integración familiar, el niño permanecerá en el sistema
social de acogimiento, y en ese caso no puede ser adoptado.
En otros casos, se trata de niños que han sido abandonados
por sus propias familias, que no han sido atendidos de
manera adecuada o cuya situación familiar no presenta
perspectivas de mejora y entonces se pueden empezar
legalmente los trámites de su adopción. Será necesario
constatar, a través de informes elaborados por profesionales
y presentando documentación que lo fundamente, la
imposibilidad de que el menor regrese con sus padres,
tutores o familiares.
¿En qué consisten los informes
psicosociales? Es uno de los trámites necesarios antes de
cualquier emplazamiento de un menor en el seno de una
familia. Se trata de un sondeo sobre las características
personales de la persona que solicita la adopción, llevado a
cabo por un equipo formado por al menos un psicólogo y un
asistente social. Los preadoptantes deberán mantener una
serie de entrevistas con dichos profesionales donde se
tratarán, entre otros aspectos, la existencia de
motivaciones y actitudes para la adopción, las
características psicológicas y sociales, la situación
económica y laboral, etc. Este informe es entregado a los
departamentos de servicios sociales implicados para hacer el
dictamen correspondiente.
¿Qué factores favorecen la
adaptación del niño en su nueva familia? La edad del menor
es importante, cuanto más pequeño sea éste, menos difícil
será la adaptación. Otro aspecto importante es el que hace
referencia a los cuidados que haya recibido durante su
estancia en el orfanato o en la casa de acogida. Todo ello
supone algunos de los factores que más peso va a tener en el
desarrollo de su personalidad, y por ello es muy importante
que los nuevos padres traten de informarse detalladamente
del pasado del niño, intenten conocer las costumbres de su
país de origen, en el caso de adopciones internacionales, y
se hagan a la idea que será necesario tiempo y paciencia
para que tanto el niño como los padres adecuen la
convivencia a las nuevas necesidades y circunstancias.
¿Cuándo hay que explicar al niño que es adoptado?
Muchos expertos opinan que se debe informar al niño cuando
es pequeño pues así el niño tiene tiempo para integrar el
concepto de adopción, pero otros especialistas creen en una
edad muy temprana, la idea de la adopción puede no ser
comprendida y provocar confusiones y temores. La mayoría de
expertos coinciden en la conveniencia de comenzar a
conversar gradualmente, aprovechando situaciones familiares
o circunstancias cercanas al entorno del niño, como el
nacimiento de un bebe conocido, la adopción de un famoso de
televisión, los juegos con muñecos, los animales que crían
cachorros ajenos, etc. A partir de esos casos el mismo niño,
llevado de su curiosidad, irá formulando sus dudas y
preguntando cuestiones concretas. En cualquier caso, los
niños deben enterarse de su adopción a través de sus padres
adoptivos.
¿Cuáles son los pasos a dar una vez
decididos a adoptar un niño? En primer lugar será necesario
informarse del organismo oficial que en cada país se encarga
de la tramitación de adopciones.
En caso de querer
adoptar niños de otros países habrá que valorar con
antelación los requisitos que cada país exige y dirigirse a
la agencia oficial correspondiente para que detalle los
pasos concretos a dar.
Posteriormente será necesario
cumplimentar todo lo referente a los informes psicosociales
y los certificados de idoneidad. Luego vendrá la asignación
por parte de los servicios sociales de un menor concreto a
la familia solicitante de la adopción. Este trámite suele
incluir informes personales y médicos del niño que va a ser
adoptado.
Después se pasa al período de acoplamiento
durante el cual, el menor y la familia se conocen en el
lugar donde aquél reside actualmente y se inicia un proceso
de conocimiento mutuo, siempre contando con el asesoramiento
y la supervisión de los profesionales de los servicios
sociales.
Más tarde se pasa al período de acogida
pre-adoptiva que es el tiempo en el que el menor adoptado ya
convive con la familia adoptiva en su hogar y también se
cuenta con ayuda profesional de los servicios sociales.
Y finalmente se pasa a la adopción plena que implica
una declaración judicial en la que se constituye la adopción
de forma legal.