El alcohol, hostil enemigo de tu futuro
hijo
La mayoría de las mujeres sabe
que el alcohol está contraindicado durante el embarazo. Sin
embargo, no todas toman conciencia al respecto, tal vez por
desconocimiento de las reales consecuencias que puede traer
para el crecimiento normal y saludable de su futuro hijo.
Cuando estás embarazada, todo lo que bebes o comes,
afecta a tu bebé. El alcohol, principalmente, puede alterar
su crecimiento y también provocarle problemas físicos o de
conducta que acarree por el resto de su vida.
En los
casos más serios de complicaciones debido al consumo de
alcohol de la embarazada, puede aparecer el llamado Síndrome
de Alcohol en el Feto el cual produce defectos de nacimiento
tales como:
Tamaño muy pequeño al nacer.
Problemas al comer y dormir.
Problemas de visión y
oído.
Dificultad para seguir direcciones correctamente o
para aprender cómo hacer cosas simples.
Problemas de
atención y aprendizaje en la escuela.
Problemas de
relaciones sociales y dificultades para controlar su
conducta.
Necesidad de cuidado médico para toda la vida.
Necesidad de educación especial en las escuelas.
En algunos casos, aún cuando la futura madre sabe
que no puede tomar alcohol, piensa que algunos tipos de
bebidas suaves, no le harían daño a su hijo. Falso. Beber
cualquier cantidad o tipo de alcohol, aún en el primer o
segundo mes de embarazo, puede perjudicar al bebé. Esto
incluye vino, cerveza, licores y cualquier otro cóctel
preparado a partir de éste. Todas las bebidas etiquetadas
contienen la información de sus componentes. Revísala en
caso de que tengas duda sobre si debes tomarla o no.
El alcohol, hostil enemigo de tu futuro hijo
Cada embarazo es diferente. Puede ser que una madre
haya bebido durante su primer embarazo y su hijo no haya
tenido problemas al nacer, sin embargo, eso no garantiza que
su próximo retoño nazca sano también. El alcohol puede
afectar más a un bebé que a otro.
Si te cuesta
trabajo dejar de beber, busca ayuda. En todos lo países hay
organizaciones que podrían ayudarte con este problema.
Puedes obtener ayuda también de tu doctor, enfermera o
trabajador social, pero no te quedes con los brazos
cruzados.
Si sabes que puedes eliminar la bebida,
pero no estás convencida de la necesidad aún, ¡es hora de
tomar conciencia ya! La salud de tu futuro hijo es un buen
motivo para ello.