¿Está usted preparada para el embarazo?
Categoria : Concepción
El embarazo es el privilegio que tenemos las mujeres de participar en el milagro de la creación. Sin embargo este período trae consigo un gran reto para nosotras con cambios dramáticos en nuestro cuerpo.

Para la mujer que tiene sus ciclos regulares, la ovulación ocurrirá en la mitad del ciclo (a los 14 días). El óvulo puede ser fecundado por espacio de 48 horas (vivirá 2 días). El embarazo se calcula en semanas (40 semanas) o 280 días tomando como primer día la fecha de la última menstruación. Esto corresponde a 9 meses y un tercio del calendario común.

La náusea matutina es uno de los primeros síntomas de embarazo. Entre el 50 a 80% de las mujeres embarazadas tendrán esta sensación de náusea y a veces vómito en los primeros estadios del embarazo. Para su tratamiento se recomienda comer galletas o una tostada antes de levantarse, evitar alimentos fritos y con especias, tomar té de manzanilla con jengibre, comer un pedacito de limón o limonada. En lugar de hacer los 3 tiempos de comidas, hacer 5 comidas livianas. La náusea desaparecerá después de los primeros 3 meses de embarazo en la mayoría de los casos.

La mayoría de las mujeres embarazadas sienten la urgencia de comer algunos alimentos ricos en sal. Durante el embarazo, el volumen de sangre de la mujer es el doble y como resultado se necesitará más sodio para mantener un adecuado balance de fluidos.

Los "antojos" son reales, pero raramente reflejan problemas nutricionales. Una excepción es la mujer que desea constantemente comer hielo (signo de anemia por deficiencia de hierro).

Durante el embarazo la mujer deberá ganar aproximadamente 25 libras (rango de 20 a 30 libras). Se espera que la mujer gane 3 libras en los primeros 3 meses, luego 4 libras por mes, cada mes, por el resto de la gestación.

Los primeros 3 meses de desarrollo del feto son quizá los mas importantes. Deberá de evitarse el alcohol, ya que su elevado consumo puede producir niños de bajo peso, deficiencia mental, deformaciones del corazón y faciales, y retardo de crecimiento.

Si la madre no tiene alimentación adecuada, el niño no obtendrá los nutrientes adecuados para su desarrollo. Será prudente seguir el consejo de investigadores de la renombrada Clínica Mayo, que recomiendan a las mujeres embarazadas asegurarse la obtención de los ácidos grasos esenciales en su dieta diaria. Se encuentran en: pescado como el salmón, trucha, macarela, corvina, sardinas y atún azul del atlántico. Se pueden mezclar semillas de sésamo y de girasol para balancear y obtener los 2 ácidos grasos esenciales (Omega 3 y Omega 6) y agregarlas a sopas o ensaladas. O mezclar a partes iguales el flax seed oil rico en omega 3 con aceite de oliva virgen.

En ninguna otra época de la mujer, es tan importante una buena nutrición. Mientras que la necesidad de calorías aumenta en un 15%, los requerimientos de algunos nutrientes serán más del doble. La proteína es importante. Se puede obtener en carnes rojas, pescado, pollo, huevos, queso , granos y legumbres.

Se deberá de tomar suplementos que contengan hierro ya que los requerimientos durante el embarazo son el doble (30 mg por día). Alimentos ricos en hierro son las carnes rojas, pescado, pollo, cereales y panes enriquecidos con hierro, legumbres, huevos, frutas secas, y vegetales verdes. Se indican suplementos de hierro (30 mg por día) tomados entre comidas con jugo de naranja (no con café, té o leche porque se disminuye la absorción del hierro).

Suplementos de ácido fólico se indican para prevenir defectos congénitos, especialmente los relacionados con el desarrollo del cerebro y de la espina dorsal. La dosis diaria recomendada para la mujer embarazada es de 400 mcg por día. Buenas fuentes de ácido fólico son las frutas cítricas y sus jugos, cacahuates, legumbres, alimentos de grano entero, cereales fortificados y vegetales verdes.

El calcio es también muy importante. Se puede obtener consumiendo productos lácteos, vegetales verdes, tofu, o alimentos fortificados con calcio.

El cigarrillo puede producir niños de bajo peso, aumentar el riesgo de aborto, y también aumentar los casos de asma y otros problemas respiratorios del recién nacido.

Si la mujer embarazada no tiene una alimentación adecuada, se recomienda agregar suplementos de multivitaminas y minerales, siempre indicados por el médico que esté realizando el cuidado pre-natal.

Dra. Silvia Giménez