Cordón umbilical
Categoria : Recien Nacido

No es para dramatizar: al fin y al cabo todos sabemos que el cordón umbilical se secará y caerá en unos pocos días. Pero es importante tener claro la importancia de mantenerlo limpio y seco durante ese lapso: si no, puede convertirse en la puerta de entrada de algunas infecciones.

No hace falta ninguna ciencia para cuidarlo, pero sí tomar ciertos recaudos. El primero y fundamental es mantenerlo seco.

A la hora del cambiar los pañales del bebé, el cordón debe ser desinfectado con alcohol (que, además, evapora enseguida), secado y envuelto en una gasa estéril.

Lo ideal es que esté en contacto con el aire el mayor tiempo posible. Para eso conviene doblar el pañal por la parte delantera (o recortarlo con una tijera en forma de medialuna). El tema es que no se moje con la orina del niño: la humedad, sumada al calorcito del cuerpo se convierten en un buen caldo de cultivo para gérmenes.

Si se observan estos cuidados, en unos diez días se secará y caerá. Después ya se podrá bañar al bebé.

Es bastante común que en vísperas de la caída el tejido cercano al punto de unión tome un aspecto cremoso como si hubiera pus. Eso no es para preocuparse. Sí habrá que estar atenta a que no se retrase la caída o la cicatrización, lo que podría indicar la existencia de alguna infección o anomalía.