Consejos para el Embarazo

Nmunoz Escribió en : Jul 25, 2006

CAMBIOS EN EL EMBARAZO

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Acidez estomacal e indigestión

Muchas mujeres sufren de acidez estomacal por primera vez durante el embarazo, en especial en el segundo y tercer trimestre Si bien no suele ser un signo de problemas graves, es incómodo o doloroso
El reflujo gastroesofágico con frecuencia se conoce como “reflujo ácidoâ€, “acidez o ardor estomacalâ€

Causas de la acidez estomacal y la indigestión durante el embarazo
La acidez ocurre cuando la comida digerida pasa del estómago, que contiene ácido, al esófago Eso causa una sensación de ardor detrás del esternón o una sensación de quemazón que comienza en el estómago y parece subir Es posible que sienta un gusto amargo en la boca o la sensación de que el vómito sube por la garganta

Normalmente la comida baja por el conducto llamado “esófago†que conecta la boca con el estómago En la parte inferior del esófago hay una válvula circular que cierra la conexión entre éste y el estómago cuando usted no está comiendo La válvula impide que los ácidos del estómago suban

Al tragar, la válvula se relaja para permitir que la comida y el lí­quido fluyan Si la válvula se relaja cuando no está comiendo, los ácidos del estómago pueden subir por el esófago, irritarlo y causar la sensación de ardor

Hay varios factores que hacen que la válvula se relaje con más facilidad, como por ejemplo:

Comidas fritas o grasosas
Chocolate o bebidas con cafeí­na
Cebolla, ajo o comidas picantes
Ciertos medicamentos
Comer demasiado
Acostarse después de comer
Durante el embarazo, las hormonas relajan los músculos del aparato digestivo, incluso la válvula del esófago Es por eso que los ácidos del estómago suben más fácilmente por el esófago, en particular si está acostada La acidez estomacal es peor en el segundo y tercer trimestre cuando el útero comienza a presionar el estómago y empuja la comida hacia el esófago

Las hormonas del embarazo también frenan:

Los músculos que empujan la comida del esófago al estómago
Los músculos que se contraen para digerir la comida en el estómago, lo cual reduce el ritmo de la digestión
Esos cambios también pueden producir indigestión y darle la sensación de estar muy llena, hinchada o con mucho gas

Acidez estomacal e indigestión: Qué puede hacer
Siga estos consejos para evitar la acidez estomacal:

Coma comidas pequeñas Coma de cinco a seis comidas pequeñas por dí­a en lugar de pocas comidas grandes
Beba menos lí­quidos cuando coma Evite beber grandes cantidades de lí­quidos con las comidas Procure beber lí­quidos entre las comidas
Evite los alimentos que desencadenan la acidez estomacal Evite comidas picantes, fritas o grasosas, el chocolate, la cafeí­na y otros alimentos que causan ardor estomacal
Evite agacharse o acostarse inmediatamente después de comer Siéntese, haga tareas domésticas livianas o camine hasta que el cuerpo haya terminado la digestión Coma la última comida del dí­a varias horas antes de acostarse Si necesita recostarse, acomode el cuerpo en posición vertical con almohadas
No engorde demasiado Aumente una cantidad normal de peso No se pase de los lí­mites de aumento de peso que le indique el profesional de la salud El exceso de peso pone más presión sobre el abdomen y tendrá más probabilidades de sufrir ardor estomacal
Usar ropa suelta La ropa ajustada presiona más el estómago y el abdomen
Levante la cabecera de la cama con dos ladrillos o bloques de madera Coloque varias almohadas para mantener la cabeza levantada
Si necesita un antiácido para aliviar los sí­ntomas, consulte con el profesional de la salud

Cuándo hablar con el profesional de la salud
Normalmente la acidez estomacal es temporal y leve La acidez estomacal aguda puede ser un signo de un problema más grave Hable con el profesional de la salud si tiene estos sí­ntomas:

Acidez que vuelve a sentir en cuanto pasa el efecto del antiácido
Acidez que la despierta durante la noche
Dificultades para tragar
Vomita sangre
Materia fecal negra
Pérdida de peso
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Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Calambres en las piernas

Durante el segundo y tercer trimestre, posiblemente tenga calambres dolorosos en las piernas, en especial de noche o mientras duerme. También puede tener una sensación nerviosa en las piernas. Los calambres suelen ocurrir con más frecuencia en los últimos meses del embarazo.
Causas de los calambres en las piernas durante el embarazo
Los calambres suceden cuando los músculos se tensan repentinamente causando dolor intenso. Los músculos se tensan por distintas razones, como falta de lí­quidos, lesión, esguince muscular o por permanecer en la misma posición durante un perí­odo prolongado. Los problemas de circulación sanguí­nea o presión en los nervios de la columna también pueden producir dolores similares a los calambres en las piernas.

No se sabe con certeza por qué aumentan los calambres en las piernas durante el embarazo. Pueden ocurrir por:

Cambios en la circulación sanguí­nea durante el embarazo
La presión sobre los músculos de la pierna por el peso extra del embarazo
La presión que ejerce el bebé en crecimiento sobre los nervios y vasos sanguí­neos que van a las piernas
Los expertos solí­an creer que los calambres en las piernas eran por falta de calcio en la dieta. Ya no se cree que eso sea cierto. (Pero cerciórese de comer suficientes productos lácteos y otros alimentos ricos en calcio durante el embarazo. El calcio es importante para el desarrollo del bebé y conservará los huesos de la madre fuertes y sanos.)

Calambres en las piernas: Qué puede hacer
Estos consejos le ayudarán a evitar o aliviar los calambres en las piernas:

Estiramiento. Si estira las piernas (en particular las pantorrillas) antes de acostarse, tendrá menos calambres. Cuando sienta un calambre en la pierna, estí­rela con el talón extendido y mueva los dedos del pie. Evite poner el pie en punta al estirarse o hacer ejercicios.
Evite permanecer sentada o parada en una misma posición durante un perí­odo prolongado. Evite sentarse en una posición que limite el flujo de sangre (como sentarse con las piernas cruzadas durante un rato largo).
Haga ejercicios. El ejercicio regular, como las caminatas diarias, ayudan a evitar los calambres en las piernas. (No olvide consultar con el profesional de la salud qué ejercicios puede hacer y cuánto tiempo puede mantener el programa de actividad fí­sica.) Si puede pararse, camine unos minutos para aliviar el dolor y relajar el músculo de la pierna.
Beba lí­quidos en abundancia. Evite deshidratarse. Cerciórese de tomar suficiente agua durante el dí­a.
Masajee las piernas y aplique calor. Cuando tenga un calambre en la pierna, relaje el músculo dándose un masaje suave o caliente el músculo con una toalla caliente o una bolsa de agua caliente. Un baño caliente antes de acostarse también puede ayudar a relajar los músculos y evitar los calambres.

Cuándo hablar con el profesional de la salud
Los calambres normalmente desaparecen sin tratamiento médico, pero pueden ser un signo de un problema más grave. Hable con el profesional de la salud de inmediato si:

El dolor es frecuente y grave
Nota enrojecimiento, calor, hinchazón o malestar en la pierna

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Cambios en el pelo y el vello

Causas de los cambios en el pelo y vello durante el embarazo


Cambios en el cabello. Muchas mujeres notan que su cabello es más abundante y grueso durante el embarazo. Gran parte de las mujeres pierden mucho cabello unas semanas o meses después del parto. Esos cambios son normales. El cabello normalmente retoma su ciclo normal de crecimiento a los seis meses después del parto.

Cuando no está embarazada, el cabello crece en un ciclo regular. Cada cabello:

Normalmente crece aproximadamente media pulgada por mes durante un perí­odo de dos a seis años
Luego entra en una fase de “descanso†durante 2 ó 3 meses
Posteriormente se va cayendo gradualmente, lo cual se ve al cepillarse o lavarse el cabello.
El ciclo de crecimiento vuelve a comenzar nuevamente. En cualquier momento dado, alrededor del 10% del cabello está en etapa de descanso y el 90% está en etapa de crecimiento.

Durante el embarazo, el cabello tiende a permanecer más tiempo en la etapa de descanso. Es decir, que una parte más extensa del cabello está en etapa de descanso. Por lo tanto, se caen menos cabellos por dí­a y eso da la impresión de que el cabello es más abundante y grueso.

Después del parto, se acorta la fase de descanso. El cabello se cae más y empieza a crecer cabello nuevo. La pérdida normal del cabello que se demoró con el embarazo sucede a la vez. Eso da la impresión de que el cabello tiene menos volumen de lo normal.

Crecimiento del vello. En algunas mujeres el vello crece en el mentón, labio superior, mejillas, brazos y piernas durante el embarazo. También notará vello nuevo (algunas veces, quizás sólo uno o dos) en los senos, panza y espalda.

Las hormonas del embarazo y la mayor cantidad de cortisona provocan el crecimiento del vello durante el embarazo. El vello dejará de crecer normalmente unos seis meses después del embarazo.

Cambios en el pelo y el vello: Qué puede hacer
El crecimiento del vello en la cara, brazos y piernas es normal durante el embarazo. El cabello normalmente retoma su ciclo normal de crecimiento a los seis meses después del parto.

Puede extraerse el vello sin riesgo con pinzas, cera o máquina de afeitar. No use cremas blanqueadoras o depilatorias que puedan absorberse a través de la piel. Se considera que las técnicas de extracción permanente del vello (como la electrólisis) son inocuas durante el embarazo, pero suelen ser dolorosas o incómodas.

Para que su cabello luzca saludable durante el embarazo y después del parto, haga lo siguiente:

Coma una dieta con alto contenido de frutas y verduras. Esos alimentos brindan protección al folí­culo del cabello y fomentan el crecimiento.
Trate su cabello con suavidad cuando esté frágil y mojado. Evite los peines de dientes finos.
Evite usar secadores y otros instrumentos calientes. Si debe secarse el cabello con el secador, hágalo con temperaturas más frí­as.
Evite recogerse el cabello en coletas, trenzado estilo “cornrowâ€, trenzas apretadas y ruleros ceñidos porque tiran y ejercen presión sobre el pelo.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
Es normal que el cabello se caiga moderadamente en los meses posteriores al parto. El cabello reanudará su ciclo normal de crecimiento sin tratamiento especial. Por lo general, esta caí­da del cabello no es grave como para causar la pérdida permanente o áreas de calvicie.

Si pierde mucho cabello o puñados enteros de cabello, es posible que no tenga suficientes vitaminas o minerales. También puede ser un signo de un problema médico no relacionado con el embarazo (como una enfermedad de la piel o un trastorno de la tiroides). Hable con el profesional de la salud si le parece que la pérdida de cabello es inusual o excesiva.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Cambios en la piel

Los cambios en la piel durante el embarazo varí­an de una mujer a otra.
Causas de los cambios en la piel durante el embarazo
La variación en los niveles hormonales durante el embarazo puede producir una amplia gama de cambios en la piel: desde estrí­as y acné hasta el oscurecimiento de la piel. La mayor parte de los cambios desaparecen al poco tiempo del parto.

Acné. A principios del embarazo, a algunas mujeres les sale acné, en especial a aquellas que normalmente tení­an erupciones durante la menstruación. Por otra parte, a otras mujeres se les mejora el acné durante el embarazo.
Piernas azuladas o manchadas. En algunas mujeres, especialmente si viven en climas frí­os, la mayor producción hormonal causa una descoloración temporal o manchas en la piel de las piernas. Normalmente esas manchas desaparecen después del parto.
Cloasma (“máscara del embarazo†o melasma). En algunas mujeres se produce el oscurecimiento de la piel de la cara. Ese cambio se conoce con el nombre de “máscara del embarazoâ€. Es más común en mujeres con cabello oscuro y piel pálida. Por lo general aparecen marcas parduzcas y desparejas en la frente, sienes y en el medio de la cara. A veces aparecen alrededor de los ojos o sobre la nariz. Es posible que con la exposición a la luz del sol esas áreas oscurecidas se tornen aun más oscuras. Por lo general, las marcas desaparecen después del parto.
Piel “brillanteâ€. El flujo de sangre aumenta durante el embarazo, incluso los vasos sanguí­neos pequeños justo debajo de la superficie de la piel. Por efecto de las hormonas del embarazo, las glándulas de la piel secretan aceite que deja la cara brillante. La combinación de esos dos factores puede producir un “brillo†saludable.
Comezón. Muchas mujeres embarazadas tienen picazón en la piel, en especial en la panza y en los senos durante el segundo y tercer trimestre. Eso sucede a medida que la piel se estira para adaptarse al crecimiento del cuerpo.
Lí­nea negra (o lí­nea oscura en el abdomen). Por la pigmentación (coloración) excesiva en la piel, a muchas mujeres les aparece una lí­nea negra que va del ombligo a la zona púbica. Esta lí­nea se desvanece después del parto.
Uñas. En algunas mujeres, los cambios hormonales hacen que las uñas de las manos y de los pies crezcan más rápidamente o que se tornen quebradizas o blandas.
Hinchazón. En el tercer trimestre es posible que los párpados y la cara se hinchen, especialmente en la mañana. Eso se debe al aumento de circulación de la sangre. Es un estado inofensivo, pero si tiene hinchazón acompañada de un aumento repentino de peso, consulte con el profesional de la salud para descartar otros problemas.
Erupciones. Muchas mujeres sudan más durante el embarazo por el efecto de las hormonas en las glándulas sudorí­paras, lo cual provoca una tendencia a tener más erupciones por el calor. A finales del embarazo, en algunas mujeres se producen bultitos rojos e inofensivos en la panza que producen picazón. Esa erupción puede diseminarse a los glúteos, brazos y piernas y crear malestar.
Palmas rojas o con comezón. El aumento del estrógeno puede causar el enrojecimiento y comezón de las palmas de las manos. También puede afectar las plantas de los pies en algunas mujeres. Al igual que la gran parte de los cambios que ocurren durante el embarazo, el enrojecimiento se desvanecerá después del parto.
Papilomas cutáneos (acrocordón). Los papilomas cutáneos son tumores benignos o pedunculares pequeños, suaves y de color de la piel que salen de ésta. Por lo general aparecen en el cuello, senos o axilas. La causa más probable son los cambios hormonales. Los papilomas cutáneos no desaparecen por sí­ solos después del parto. El profesional de la salud puede extirparlos fácilmente.
Estrí­as. A medida que crecen los senos y el abdomen, en la mayorí­a de las mujeres surgen estrí­as en la piel. Estas marcas pequeñas y deprimidas de piel con distinta textura pueden ser de color rosa, rojizo parduzco o parduzco oscuro, dependiendo del color de la piel de la mujer. En algunas mujeres, las estrí­as aparecen en los glúteos, muslos, caderas o senos. Las estrí­as se producen por pequeños desgarros del tejido que yace justo debajo de la piel y que ayuda a la piel a estirarse. No hay forma de prevenir las estrí­as durante el embarazo. Por lo general desaparecen o se notan menos después del parto. En las farmacias se venden cremas para tratar las estrí­as, pero se desconoce si realmente surten efecto.
Arañas vasculares. Algunas mujeres embarazadas tienen arañas vasculares en la cara, cuello, parte superior del pecho o brazos. Estas manchas rojas pequeñas tienen ramas capilares irradiadas. Las arañas vasculares son vasos sanguí­neos diminutos que aparecen por la mayor circulación de sangre. Pueden ser el resultado de los cambios hormonales. Las marcas desaparecen o se desvanecen después del parto.
Oscurecimiento de la piel. En la mayorí­a de las embarazadas, los cambios hormonales ocasionan el oscurecimiento de aquellas regiones de la piel que ya son más oscuras que el resto. Ese oscurecimiento es más contrastante en las pecas, lunares, aréolas (el aro pigmentado alrededor de los pezones), pezones, labios vaginales (tejido genital en la parte externa de la vagina) y cara interior de los muslos. Parte del oscurecimiento se desvanece después del parto, pero lo más probable es que permanezcan más oscuras de lo que eran antes del embarazo.
Cambios en la piel: Qué puede hacer
Muchos cambios de la piel durante el embarazo son inevitables. La mayorí­a desaparece naturalmente después del parto. Estos consejos le ayudarán a reducir o tratar problemas comunes de la piel que se presentan durante el embarazo:

Higiene de la piel. La buena limpieza de la piel es la mejor manera de evitar o tratar el acné. Lávese la cara con una loción limpiadora suave dos o tres veces por dí­a. No se lave con demasiada frecuencia o se resecará la piel, lo cual agravará el problema.
IMPORTANTE: No tome medicamentos para el acné ni tratamientos sin receta sin antes consultar con el profesional de la salud. Algunos de esos productos pueden ser peligrosos para las embarazadas. Accutane (también llamado isotretinoí­na, Amnesteem y Claravis) es un medicamento recetado para tratar el acné agudo. Pertenece a la familia de fármacos llamados retinoides. El Accutane y otros retinoides pueden causar graves defectos congénitos.

Protección contra el sol. La piel es más sensible durante el embarazo. Es importante protegerse adecuadamente contra el sol. El sol puede oscurecer los cambios de pigmentación y fomentar la propensión a la “máscara del embarazoâ€. Use un buen protector solar, cúbrase y use un sombrero cuando salga. Trate de no estar al aire libre entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde.
Maquillaje. Las bases y los maquillajes correctores ayudan a disimular las marcas o manchas oscuras de la piel. Evite maquillajes que contienen mercurio. Lea la etiqueta para determinar si el producto contiene mercurio.
Estrí­as. No podrá evitar por completo las estrí­as. Conviene no aumentar más de la cantidad recomendada de peso (normalmente de 25 a 35 libras) en forma gradual.
Cremas humectantes. Huméctese la panza y los senos para reducir la picazón y la piel seca. Para evitar la irritación de la piel, use un humectante sin perfume. Lávese sólo con jabón suave. Evite las duchas o baños con agua muy caliente. Eso causa sequedad en la piel.
Calor excesivo. El calor puede intensificar la comezón y las erupciones. Cuando salga en verano, use ropa suelta y de algodón.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
La mayorí­a de los cambios en la piel que aparecen durante el embarazo son inofensivos e indoloros. Debe consultar con el médico ciertas afecciones:

Picazón aguda. La picazón aguda, en especial en el tercer trimestre, puede ser un signo de la colestasis intrahepática del embarazo (ICP). Se trata de un problema del hí­gado que afecta a un porcentaje reducido de embarazadas. Entre los sí­ntomas se incluye la picazón aguda en toda la piel y a veces náuseas, vómitos, fatiga, amarillentamiento de la piel y pérdida del apetito. Consulte de inmediato con el profesional de la salud si le parece que puede tener esa afección. La ICP no perjudica la salud de la mujer, pero puede afectar al bebé. Es más probable que los bebés de las mujeres con ICP nazcan muertos o que nazcan prematuramente. Los bebés prematuros tienen más riesgos de sufrir problemas de salud y discapacidades de por vida. La ICP normalmente desaparece por sí­ sola después del parto.
Oscurecimiento de la piel con otros sí­ntomas. Ciertas clases de oscurecimiento de la piel pueden ser un signo de problemas graves. Aví­sele al profesional de la salud si el cambio del color de la piel viene acompañado de dolor, molestia, enrojecimiento o sangrado, o si nota cambios en el color, forma o tamaño de un lunar.
Hinchazón de los párpados. Es normal que los párpados se hinchen durante el tercer trimestre. Si aumenta repentinamente de cinco libras de peso o más, avise al profesional de la salud. Eso puede significar que está reteniendo demasiado lí­quido y que tiene presión arterial alta.
Consulte siempre con el profesional de la salud antes de usar cremas o ungí¼entos medicados para tratar los problemas de la piel. Algunos son peligrosos para las embarazadas.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Cambios en las encí­as y los dientes

Es común que durante el embarazo las encí­as se inflamen o infecten. A la mayorí­a de las embarazadas les sangran las encí­as, en particular cuando se cepillan los dientes o se pasan el hilo dental. “Gingivitis†es la inflamación de las encí­as. “Enfermedad periodontal†es la infección de las encí­as.
También notará que la boca produce más saliva durante el embarazo.

Causas de los cambios en las encí­as y los dientes durante el embarazo
Las encí­as y los dientes posiblemente cambien durante el embarazo debido a:

Los cambios hormonales
Mayor flujo de sangre por el cuerpo que puede causar hinchazón, sensibilidad y malestar en las encí­as
Cambios en las encí­as y los dientes: Qué puede hacer
Mantenga las encí­as y los dientes sanos durante el embarazo. Si no trata la gingivitis, puede convertirse en una enfermedad de las encí­as más grave.

Siga estos consejos para mantener los dientes y las encí­as sanos durante el embarazo:

Cepí­llese por lo menos dos veces por dí­a. De ser posible, cepí­llese después de cada comida por lo menos cinco minutos por vez. Si vomita, cepí­llese los dientes para limpiar bien los dientes y la boca.
Cepí­llese con suavidad. Use un cepillo de cerdas suaves y cepí­llese suavemente. Si tiene mucha sensibilidad, trate de usar pasta dentí­frica especial para encí­as sensibles. Si le duelen las encí­as después de cepillarse, aplí­quese hielo para aliviar el dolor.
Use el hilo dental diariamente. De ser posible, use el hilo dental después de cada comida.
No coma demasiados dulces. Evite comer demasiados dulces con azúcares refinadas porque contribuyen a la enfermedad de las encí­as y a las caries.
Visite al dentista regularmente. Cerciórese de hacerse un examen dental al principio del embarazo para conservar la salud de los dientes. Quizás le convenga ver al dentista con más frecuencia.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
No deje los arreglos dentales para después del parto. Los dientes con caries causan infección que puede perjudicar al bebé. No olvide de decirle al dentista que está embarazada y cuán avanzado está el embarazo.

Programe una cita dental de inmediato si:

Las encí­as le sangran mucho
Las encí­as le duelen
Tiene mal aliento que no desaparece
Pierde un diente
Tiene un bulto o crecimiento en la boca
Siente dolor en un diente

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
El Aumento de Peso

Esta embarazada, no es así­? Eso significa que puede comer todas las patatas fritas que quiera, ¿verdad? ¡Se equivoca! Debe tener cuidado con cuánto peso aumenta durante el embarazo. Si aumenta demasiado o muy poco peso puede ser perjudicial para usted y para su bebé. La cantidad de libras o kilos que debe aumentar depende de cuánto pesaba cuando quedó embarazada.


Un Buen Estado Fí­sico para los Dos

Cómo Controlar su Peso

El aumentar la cantidad adecuada de peso ayuda a proteger la salud del bebé. Las mujeres que aumentan poco peso corren un riesgo mayor de tener un bebé de bajo peso (menos de 5 libras y media). Las mujeres que aumentan demasiado corren un riesgo mayor de tener un bebé prematuro o un bebé muy grande. También pueden desarrollar complicaciones de salud como la diabetes y la alta presión arterial.

Si cuando quedó embarazada tení­a un peso normal, deberí­a aumentar de 25 a 35 libras (11 a 15 kg) en total durante los nueve meses. Si agrega unas 300 calorí­as por dí­a a su dieta podrá alcanzar este objetivo. (Un bocadillo saludable adicional, como cuatro barritas de higo y un vaso de leche descremada, le proporcionarán estas calorí­as). La mayorí­a de las mujeres aumenta de cuatro a seis libras (1,8 a 2,7 kg) durante el primer trimestre y luego un promedio de una libra (0,5 kg) por semana durante el segundo y el tercer trimestre.



¿A dónde va a parar todo esto? Análisis aproximado de un aumento de 28 libras
Sangre 3 lbs
Pechos 2 lbs
íštero 2 lbs
Bebé 7.5 lbs
Placenta 1.5 lbs
Lí­quido amniótico 2 lbs
Grasa, proteí­nas y otros nutrientes 7 lbs
Agua retenida 4 lbs
Si cuando quedó embarazada estaba por debajo del peso normal, es probable que deba aumentar algo más. Esto se debe a que las mujeres de bajo peso tienen más probabilidades de tener bebés pequeños. Por lo general, se recomienda aumentar de 28 a 40 libras (12,5 a 18 kg), por lo que deberí­a intentar aumentar algo más de una libra (0,5 kg) a la semana durante el segundo y el tercer trimestre.

Si cuando quedó embarazada estaba por encima del peso normal, sólo deberí­a aumentar de 15 a 25 libras (7 a 11 kg). Esto significa que deberí­a aumentar una libra (0,5 kg) cada dos semanas durante el segundo y el tercer trimestre. Si bien no le conviene aumentar demasiado de peso, no debe intentar nunca bajar de peso durante el embarazo ya que podrí­a ser perjudicial para la salud de su bebé.

Si está esperando mellizos, probablemente le convenga aumentar en total de 35 a 45 libras (16 a 20 kg). Esto significa aproximadamente 1 libra y media (0,7 kg) durante los dos últimos trimestres.

Lo más conveniente es aumentar de peso en forma lenta y continuada. Pero no se preocupe si aumenta menos de cuatro libras (2 kg) durante el primer trimestre y lo compensa después, o viceversa. Además, muchas mujeres tienen uno o dos "perí­odos de crecimiento" durante los cuales aumentan varias libras o kilos en poco tiempo y luego se estabilizan. Como ya señalamos, no deberí­a preocuparse por esto a menos que se convierta en algo habitual. Lo importante es controlar el aumento de peso general. Puede usar el cuadro de control de aumento de peso para realizar un seguimiento de su progreso.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Congestión y sangrado de la nariz

Causas de la congestión y sangrado de la nariz durante el embarazo
Los cambios hormonales durante el embarazo y la presión del aumento del flujo sanguí­neo sobre las delicadas membranas de la nariz pueden causar hinchazón, sequedad o sangrado con facilidad durante el embarazo. Por eso sentirá congestión o goteo constante de la nariz aunque no tenga sí­ntomas de resfriado. Es posible que le sangre la nariz ocasionalmente, en especial durante los meses de invierno. Esos sí­ntomas comúnmente se manifiestan a finales del primer trimestre y pueden continuar hasta después del parto.
Congestión y sangrado de la nariz: Qué puede hacer
Los siguientes consejos le ayudarán a aliviar la congestión y sequedad:

Use un humidificador para humedecer el aire de su casa. Tenga uno en su cuarto para aliviar la congestión que no le permite descansar bien de noche.
Beba lí­quidos en abundancia. Así­ mantendrá los conductos nasales humedecidos.
Aspire vapor caliente. Tome una ducha caliente antes de irse a la cama. Eso le aliviará la congestión que la despierta de noche.
Aplí­quese gotas de solución salina para humedecer los conductos nasales. Puede comprar esta solución salina en la farmacia. No use gotas, atomizadores ni descongestionantes medicados sin consultar primero con el profesional de la salud.
Sóplese la nariz suavemente. Si se sopla la nariz con fuerza o con frecuencia, empeoran las membranas y se produce más goteo o sangrado.
Para parar el sangrado de la nariz:

Permanezca sentada y con la cabeza en alto. Si se acuesta o inclina la cabeza, tragará sangre y sentirá náuseas.
Aplique presión. Mantenga la fosa nasal apretada y haga presión durante cuatro minutos por lo menos.
Aplí­quese hielo o una compresa frí­a. El frí­o ayudará a que los vasos sanguí­neos se estrechen y pare el sangrado.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
El sangrado de la nariz y la congestión rara vez son signos de problemas graves. Por lo general, la congestión, goteo y sangrado que se producen durante el embarazo desaparecen poco después del parto.

Hable con el profesional de la salud si tiene sangrado de la nariz con mucha frecuencia o si el sangrado no se detiene después de aplicar presión y hielo. Si la congestión no mejora con las sugerencias anteriores o si no le permite descansar bien de noche, consulte con el profesional de la salud si puede tomar un descongestionante sin receta.

Si tiene congestión o goteo nasal y otros sí­ntomas de resfriado o gripe, hable con el profesional de la salud antes de tomar cualquier tipo de remedio antigripal sin receta. Los signos de resfrí­o o gripe son estornudo, tos, dolor de garganta, fiebre, o dolores y malestares menores.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Cambios en los senos

Causas de los cambios en los senos durante el embarazo
Casi inmediatamente de quedar embarazada, notará cambios en los senos. í‰stos se están preparando para alimentar al bebé. Los cambios incluyen lo siguiente:
Cosquilleo, hinchazón, sensibilidad al tacto o molestia. Para muchas mujeres, uno de los primeros signos del embarazo es la molestia en los senos. Esa molestia está ocasionada por la mayor cantidad de hormonas femeninas en el cuerpo.

Aumento del tamaño del seno. A principios del embarazo, se acumula grasa en los senos. Las glándulas mamarias aumentan de tamaño. Es posible que a las seis semanas los senos hayan crecido notablemente incluso una talla entera o más. Los senos seguirán creciendo en tamaño y peso durante los tres primeros meses del embarazo.
Picazón y estrí­as. A medida que crecen los senos y se estira la piel, es posible que sienta picazón o vea estrí­as.
Venas más grandes. Debido al aumento en el suministro de sangre a los senos, es posible que aparezcan venas azuladas debajo de la piel.
Pezones. Los pezones se tornan más oscuros y pueden notarse más.
Aréolas. Las aréolas (piel que rodea los pezones) se tornan más oscuras y crecen. Las pequeñas glándulas de la superficie de las aréolas se elevan y se tornan irregulares. Esas irregularidades o bultitos producen una sustancia aceitosa que evita que los pezones se resquebrajen o resequen.
Secreción. Para las semanas 12 a 14 del embarazo, algunas mujeres tienen secreciones de los senos. Esa secreción es el calostro (el lí­quido que nutre al bebé los primeros dí­as después del parto antes de que los senos comiencen a producir leche). El calostro puede salir por sí­ solo, al masajear el seno o durante la excitación sexual. A principios del embarazo, el calostro suele ser espeso y amarillo. Al acercarse el momento del parto, se torna más pálido y casi incoloro.
Cambios en los senos: Qué puede hacer
Quizás no desaparezca por completo el dolor o las molestias de los senos, pero puede seguir estos consejos para aliviar parte del malestar:

Sostén de embarazo. Podrá sentir más alivio con un buen sostén de embarazo, ya que también soporta los músculos de la espalda. Por lo general esos sostenes tienen varias filas de ganchos para ajustar el tamaño a medida que cambia el cuerpo. Los sostenes de algodón son más cómodos que los sintéticos.
Sostén para dormir. Para que descanse mejor de noche, puede usar un sostén de embarazo común o para noche (de algodón suave y holgado) que sostenga bien los senos.
Almohadillas protectoras. Use almohadillas protectoras desechables o lavables si tiene secreción de calostro. Deje secar los senos al aire un par de veces por dí­a y después de bañarse.
Higiene. No se lave la aréola y los pezones con jabón porque le resecará la piel.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
No se preocupe si no tiene secreciones del pecho durante el embarazo. No es signo alguno de su capacidad de dar o no el pecho al bebé. En algunas mujeres, el calostro no empieza a producirse hasta después del parto.

Si los senos no le cambian durante el embarazo, es posible que intervengan otros factores. Si tuvo una operación de mama (por ejemplo, una biopsia o implantes) antes de embarazarse, hable con el profesional de la salud o con una especialista en lactancia.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Dificultades al dormir

Casi todas las mujeres embarazadas tienen problemas al dormir en algún momento en el embarazo. Algunos de los problemas incluye:
Dificultad al dormirse
Dormir sin descanso
Despertarse con frecuencia
Dificultad al volverse a dormir
Las causas de las dificultades al dormir durante el embarazo
Existen varios problemas que pueden contribuir al insomnio durante el embarazo. Temprano en el embarazo, la misma hormona que causa fatiga durante el dí­a también puede interrumpir su ciclo nocturno. Se le puede hacer dí­ficil encontrar una posición cómoda para dormir. Usted puede que tenga que levantarse varias veces durante la noche para orinar.

Más tarde en el embarazo, el tamaño del abdomen aumenta, haciéndosele dí­ficil encontrar una posición cómoda para dormir. La ansiedad y el estrés también pueden contribuir al insomnio, particularmente hacia el final del embarazo.

Otros problemas que contribuyen a la incomodida e insomnio:

Dolor de espalda
Congestión
Gas
Orinar frecuentemente
Acidez
Hemorroides
Calambres en las piernas
Náusea
Dificultades al dormir: Qué puede hacer
A continuación le ofrecemos algunos consejos para que pueda descansar:

Tome un baño o dúchese con agua tibia antes de acostarse. Recuerde que puede perder el equilibrio durante el embarazo. Tenga cuidado de no resbalar o caerse en la tina o bañera mojada. Nunca tome un baño si piensa que su bolsa o fuente se ha roto.
Reduzca el estrés. Evite las situaciones que puedan producirle estrés. Los ejercicios de relajamiento, la respiración profunda, o simplemente cerrar los ojos e imaginarse en un lugar sereno pueden ayudar.
Tome siestas. Si se le hace difí­cil descansar mientras duerme a la noche, tome siestas, mientras sea posible, durante el dí­a para evitar la fatiga.
Evite dormir boca arriba. Esto puede poner el peso del útero (matriz) sobre su espalda y en la vena mayor que transporta sangre entre la parte inferior de su cuerpo y el corazón. Dormir en esta posición también puede aumentar sus posibilidades de sufrir de dolores de espalda y puede empeorar los problemas digestivos, la acidez y hemorroides. Trate de acostumbrarse a dormir de lado, particularmente el lado izquierdo. Esta posición puede mejorar la circulación y ayuda a reducir la hinchazón en sus pies.
Use almohadas. Ponga una almohada entre medio de sus piernas. Use más de una almohada para apoyar su espalda y abdomen. Si sufre de falta de aliento o acidez, use almohadas para elevar la parte posterior de su cuerpo.
Haga que su cuarto o habitación esté cómodo. No vea la televisión ni lea mientras está en la cama. Use su cama sólo para dormir. Asegúrese de que la temperatura en su cuarto esté cómoda.
Acuéstese temprano. Puede que necesite acostarse más temprano que lo usual, especialmente si se está levantando varias veces a la noche. Acuéstese cuando se sienta cansada. Trate de no quedarse despierta hasta su hora usual de dormir.
Evite levantarse durante la noche. Beba bastante lí­quidos más temprano en el dí­a, para evitar beber de dos a tres horas antes de acostarse. Esto reducirá las veces que necesitará levantarse para orinar. Si sufre de acidez, asegúrese de comer su última comida varias horas antes de acostarse o dormir. Para evitar los calambres en las piernas, con cuidado estire los músculos de sus piernas antes de acostarse.
Haga ejercicio. A menos que su profesional de la salud le haya dicho lo contrario, trate de hacer ejercicio por lo menos 30 minutos cada dí­a. El ejercicio moderado, como caminar, puede ayudarle a dormir mejor. Asegúrese hablar con su profesional de la salud sobre los ejercicios seguros para usted y por cuanto tiempo los puede hacer.
No tome medicamentos para dormir. Siempre hable con su profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento.
Cuándo hablar con su profesional de la salud
Hable con su profesional de la salud si su insomnio dura bastante tiempo o aumenta. Si la ansiedad o el estrés están contribuyendo al insomnio, su profesional de la salud puede sugerirle grupos de apoyo u otros recursos que puedan ser ayuda.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Dolor abdominal o cólicos

Causas del dolor abdominal normal durante el embarazo
Durante el embarazo es normal sentir cierto dolor o malestar en la panza por corto tiempo. Lo que no es normal es sentir cólicos o dolor fuerte. No dude en llamar al profesional de la salud si siente dolor fuerte, en especial si no desaparece o si también tiene retorcijones, sangrado vaginal, fiebre, escalofrí­os, mareos, desmayos o flujo vaginal.
El dolor o malestar leve en el abdomen es normal durante las distintas etapas del embarazo y se debe a distintas causas. Por ejemplo:

Implantación. A comienzos del embarazo, cuando el embrión se está arraigando en el revestimiento del útero, muchas mujeres sienten un dolor o cólicos bajos similares al dolor que se siente durante la menstruación y que dura uno o dos dí­as.
Estiramiento de los ligamentos. En el segundo trimestre, se estiran los músculos y ligamentos que sostienen el útero. (Los ligamentos son bandas resistentes de tejido.) Eso puede provocar un dolor sordo alrededor de la panza o un dolor agudo en un costado. Muchas mujeres suelen sentir este dolor con más fuerza cuando se levantan de la cama, de una silla o de la bañera o bien cuando tosen.
Trabajo de parto “falsoâ€. En el segundo y tercer trimestre, quizás sienta contracciones o un endurecimiento irregular de los músculos del útero llamadas “contracciones Braxton-Hicksâ€. Por lo general no duelen, pero en ocasiones pueden causar dolor. Suelen sentirse con más frecuencia en las semanas justo antes de la fecha del parto y pueden confundirse con la etapa inicial del parto. ¿Cómo diferenciarlas? Las contracciones Braxton-Hicks son irregulares. Las contracciones del parto son regulares y se sienten en intervalos de 5 a 10 minutos.
Cólicos. En las últimas semanas del embarazo, los cólicos pueden ser un signo de que el trabajo de parto está a punto de comenzar. Al inicio del trabajo de parto, sentirá cólicos fuertes que:

Se sienten regularmente cada 5 a 10 minutos
Se sienten como un dolor fuerte de espalda o como los retorcijones menstruales
El dolor abdominal normal también puede ser provocado por:

Dolores por gas e hinchazón producidos por las hormonas que disminuyen el ritmo de la digestión.
La presión del útero en crecimiento
Estreñimiento
Acidez estomacal (agruras)
Dolor abdominal: Qué puede hacer
Cuando sienta dolor abdominal, siéntese, eleve las piernas y relájese. Los sí­ntomas se aliviarán pronto si descansa cómodamente. Otras sugerencias:

Evite cambiar rápidamente de posición, en especial cuando gire bruscamente de la cintura.
Cuando sienta dolor, dóblese hacia el dolor para aliviarlo.
Para aliviar los dolores producidos por el gas, camine, haga algunas tareas domésticas livianas o cambie de posición.
Cuándo hablar con el profesional de la salud

Dolor agudo. Si bien es normal sentir cierto dolor o malestar, los dolores o cólicos abdominales fuertes pueden indicar un problema grave. Este tipo de dolor puede ser producido por varias enfermedades aunque no esté embarazada. El dolor agudo puede ser un signo de un virus estomacal, intoxicación con alimentos, apendicitis, infección de las ví­as urinarias, infección de los riñones, cálculos en los riñones, enfermedad de la vesí­cula o complicaciones del embarazo como la preeclampsia.

Embarazo ectópico. Durante los tres primeros meses del embarazo, el dolor abdominal puede ser un signo de embarazo ectópico. Ello significa que el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero. Esta grave afección exige atención médica inmediata. Llame de inmediato al profesional de la salud si nota sangrado vaginal leve e irregular una semana o más después de la fecha en que debió haber tenido la menstruación. Después del sangrado normalmente se siente un dolor en la parte inferior del abdomen y hacia un costado. Si no se trata esta afección, el dolor empeorará y se sentirá dolor de hombro, desmayos o mareos, náuseas o vómitos.

Parto prematuro. Si se sienten cólicos abdominales antes de la semana 37 del embarazo, puede ser un signo de parto prematuro. Llame al profesional de la salud o acuda al hospital de inmediato si siente dolor abdominal con estos sí­ntomas:

Contracciones (el abdomen se endurece como un puño) cada 10 minutos o con más frecuencia
Presión en la pelvis; la sensación de que el bebé empuja hacia abajo
Retorcijones como si estuviera menstruando
Cólicos abdominales con o sin diarrea
Otros signos del parto prematuro:

Cambio en el flujo vaginal (pérdida de lí­quido o sangrado de la vagina)
Dolor sordo en la parte inferior de la espalda
Trabajo de parto falso. El dolor abdominal que se siente durante el segundo y tercer trimestre puede ser ocasionado por las contracciones Braxton-Hicks. í‰stas suelen aumentar en las semanas previas a la fecha de parto. Probablemente tenga trabajo de parto “falso†si las contracciones:

Cesan cuando camina
Son irregulares
No duelen más ni suceden con mayor frecuencia al pasar el tiempo
Trabajo de parto. Llame al profesional de la salud cuando:

Tiene contracciones cada 5 a 10 minutos.
Se rompe la bolsa de agua o fuente, especialmente si el lí­quido es de color marrón verdoso oscuro.
Tiene sangrado vaginal.
Ya no puede caminar ni hablar durante las contracciones.
Está preocupada por su salud o la salud y bienestar del bebé.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Dolor de espalda

El dolor de espalda es uno de los problemas más comunes de las mujeres embarazadas. Casi la mitad de todas las mujeres tienen dolor de espalda en alguna etapa del embarazo.
Causas del dolor de espalda durante el embarazo
Existen tres clases de dolor de espalda relacionado con el embarazo:

Dolor de cintura cuando se para o se sienta
El dolor es peor en la parte posterior de la pelvis y en la parte profunda de los glúteos
Dolor en la cintura cuando está acostada durante la noche
Durante el embarazo, es normal que las mujeres sientan dolor en la espalda por:

El esfuerzo en la espalda del peso extra del embarazo.
Cambios de postura para compensar el peso extra del embarazo. El centro de gravedad se mueve hacia adelante y ejerce más tensión en la parte inferior de la espalda.
Presión sobre los músculos debilitados y estirados del abdomen que soportan la columna vertebral.
Es normal sentir dolor de espalda siempre que no sea un dolor fuerte o agudo. í‰ste puede ser un signo de advertencia de infecciones o complicaciones, en especial cuando viene acompañado de fiebre u otros sí­ntomas.

Dolor de espalda: Qué puede hacer
Si sigue estos consejos, puede aliviar ligeramente el dolor normal de espalda que se siente durante el embarazo:

Postura. Preste atención a su postura. Trate de mantener las caderas hacia adelante y la espalda recta. No camine arqueando la espalda ni sacando la panza.
Calzado. Use zapatos de tacón bajo con buen apoyo en el arco del pie. Evite usar zapatos de tacón alto porque ponen presión sobre los músculos de la cintura.
Levantar objetos. Evite levantar objetos pesados porque significa aun más esfuerzo para la espalda. Si tiene que levantar algo del piso, flexione las rodillas y mantenga la espalda recta.
Agacharse y estirarse. Tenga a mano las cosas que necesita para que no deba agacharse ni estirarse para alcanzarlas. Recuerde que es más fácil perder el equilibrio cuando está embarazada.
Pararse. Evite en lo posible pasar mucho tiempo de pie. Si tiene que estar parada durante un tiempo largo, descanse un pie sobre un banquito o caja. Así­ aliviará la tensión en la espalda.
Sentarse. Siéntese en sillas que tengan buen apoyo para la espalda. Coloque una almohada pequeña detrás de la cintura para que tenga más apoyo cuando esté sentada.
Dormir. El mejor apoyo para la espalda es un colchón firme más que uno blando. Si su colchón es demasiado blando, coloque una tabla entre el colchón y la base. Duerma de costado en lugar de dormir boca arriba. Coloque una almohada entre las piernas cuando se acueste de costado. La almohada le ayudará a mantener recta la columna vertebral y le dará más apoyo a la espalda.
Apoyo. Use pantalones de embarazo con una banda ancha de elástico que caiga debajo de la curva de la panza. Esa banda le ayudará a sostener el peso extra. También hay fajas especiales de apoyo abdominal que le brindan ese tipo de soporte lumbar. Puede conseguirlas en tiendas de ropa para embarazadas.
Alivio del dolor. Por lo general no conviene tomar medicamentos para aliviar el dolor de espalda durante el embarazo. Antes de tomar cualquier tipo de remedio, consulte con el profesional de la salud. Puede aliviar el dolor de espalda con una almohadilla térmica, una bolsa de agua caliente o compresas frí­as.
Ejercicios. Puede hacer algunos ejercicios para fortalecer y estirar los músculos de la espalda. Eso le ayudará a mejorar la postura y fortalecer los músculos abdominales en preparación para el parto. No olvide consultar con el profesional de la salud qué ejercicios son buenos para usted y cuánto tiempo puede mantener el programa de actividad fí­sica.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
Si siente dolor en la cintura a finales del segundo trimestre o durante el tercer trimestre, consulte con el profesional de la salud. Eso puede ser un signo de parto prematuro, en especial si no tuvo dolor de espalda hasta ese momento.

El dolor fuerte de espalda de todo tipo puede ser un signo de problemas, como cálculos o infección de los riñones. Cerciórese de consultar con el profesional de la salud si tiene:

Dolor fuerte de espalda que no mejora con compresas de calor o frí­o ni con el uso de prendas de apoyo lumbar
Dolor irradiado, entumecimiento, cosquilleo o debilidad en las piernas (el dolor se irradia a partir de un punto central)

*Fiebre

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Dolores de cabeza

Es normal tener dolores de cabeza durante el embarazo, en particular en el primer y tercer trimestre. Comúnmente no son signos de problemas graves.
Causas de los dolores de cabeza durante el embarazo
Se desconoce la causa de los dolores de cabeza. Durante el primer trimestre pueden obedecer a los cambios de niveles hormonales y al aumento del volumen y circulación de sangre. Es posible que los dolores de cabeza relacionados con el embarazo desaparezcan en el segundo trimestre cuando el cuerpo se acostumbra a los cambios hormonales. Durante el tercer trimestre, los dolores de cabeza tienden a estar relacionados con la postura y tensión de cargar el peso extra.

Algunas mujeres sufren dolores de cabeza por la tensión, caracterizados por un dolor con presión o un dolor sordo a ambos lados de la cabeza o en la nuca. Los dolores de cabeza pueden aumentar durante el embarazo, en especial si se presentan los siguientes sí­ntomas:

Estrés
Fatiga
Abstinencia de la cafeí­na (en particular si la mujer deja de tomar abruptamente o reduce el consumo de café u otras bebidas con cafeí­na al enterarse de que está embarazada)
Falta de sueño
Deshidratación (falta de lí­quidos)
Hambre o bajo nivel de azúcar en sangre
Algunas mujeres sufren de migrañas por primera vez a principios del embarazo. Las migrañas causan dolores graves y palpitantes en un lado de la cabeza. También suelen estar acompañadas de náuseas o vómitos. Pero muchas mujeres que suelen tener migrañas notan que éstas mejoran durante el embarazo. A su vez, otras mujeres que sufren migrañas notan que no hay cambios durante el embarazo o que los dolores de cabeza son más frecuentes e intensos.

Durante el segundo y tercer trimestre, los dolores de cabeza pueden obedecer también a una afección grave llamada preeclampsia (presión arterial alta durante el embarazo). La preeclampsia debe tratarse inmediatamente.

Dolores de cabeza: Qué puede hacer
Consulte siempre con el profesional de la salud antes de tomar medicamentos o remedios herbales. Si sufre migrañas regularmente, consulte con el profesional de la salud antes de tomar los medicamentos que normalmente tomaba antes de quedar embarazada.

Los siguientes consejos pueden aliviar o prevenir dolores de cabeza sin riesgos durante el embarazo:

Compresas calientes o frí­as. Para aliviar el dolor de cabeza en la zona de los senos nasales, aplique compresas calientes en la parte de adelante y en los costados de la cara, alrededor de la nariz, ojos y sienes. Para aliviar el dolor de cabeza ocasionado por la tensión, aplique compresas frí­as en la nuca.
Reduzca el estrés. Evite las situaciones estresantes. Haga ejercicios de relajación como los ejercicios de respiración profunda o simplemente cierre los ojos e imagí­nese una escena tranquila.
Descanse y haga ejercicios. Descansar en un cuarto oscuro y tranquilo ayuda a calmar los dolores de cabeza. También da buenos resultados dormir lo suficiente y hacer ejercicios. No olvide consultar con el profesional de la salud acerca de qué ejercicios puede hacer y cuánto tiempo puede mantener el programa de actividad fí­sica.
Coma alimentos balanceados. Al comer porciones pequeñas y frecuentes de alimentos durante el dí­a evitará que el nivel de azúcar en la sangre baje demasiado.
Mantenga una buena postura, en especial durante el tercer trimestre.
Masajes. Los masajes de sienes, hombros y cuello disminuyen el dolor de cabeza.
Evite las situaciones que desencadenan los dolores de cabeza. Las comidas o las tensiones pueden desencadenar los dolores de cabeza. Lleve un diario y evalúe el tipo de comida y las actividades que producen tensión o migrañas. Entre los factores desencadenantes de las migrañas se encuentran ciertos alimentos como el chocolate, queso estacionado, cacahuates y carnes preservadas.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
Normalmente los dolores de cabeza durante el embarazo son inofensivos, pero en ocasiones pueden ser un signo de problemas más graves. Si tiene una migraña por primera vez durante el embarazo o si tiene un dolor de cabeza que jamás ha sentido antes, llame al profesional de la salud para cerciorarse de que no sea un signo de una complicación más grave.

Llame al profesional de la salud de inmediato si el dolor de cabeza:

Es repentino y explosivo o produce un dolor violento que la despierta del sueño
Está acompañado de fiebre y rigidez en el cuello
Empeora, se le nubla o le cambia la vista, arrastra las palabras al hablar, siente somnolencia, entumecimiento o cambio en la sensación o estado de alerta
Sucede después de caerse o golpearse la cabeza
Está acompañado de congestión nasal, dolor y presión debajo de los ojos o dolor en los dientes (puede ser un signo de sinusitis)
En el segundo y tercer trimestre, los dolores de cabeza pueden ser un signo de preeclampsia, una afección grave que produce presión arterial alta, entre otros sí­ntomas. Comuní­quese inmediatamente con el profesional de la salud si el dolor de cabeza:

No desaparece o se repite con frecuencia
Es repentino y muy agudo
Viene acompañado de vista nublada, si ve manchas, aumenta de peso abruptamente, siente dolor en la parte superior derecha del abdomen y se le hinchan las manos o la cara
Viene acompañado de náuseas y vómitos
Si ha tenido problemas de presión arterial alta o en aumento, llame al profesional de la salud aunque tenga un dolor de cabeza leve.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Falta de aliento

La mayorí­a de las mujeres embarazadas sienten falta de aliento durante el embarazo. La falta de aliento leve no es perjudicial y no afecta la cantidad de oxí­geno que el bebé recibe.
Las causas de la falta de aliento durante el embarazo
Temprano en el embarazo, el aumento en los niveles de la hormona progesterona hace que usted respire con más frecuencia. Esto puede sentirse como una falta de aliento. Esta hormona expande la capacidad de sus pulmones permitiendo que la sangre transporte cantidades grandes de oxí­geno al bebé.

Más tarde en el embarazo, la falta de aliento ocurre a medida que su útero en crecimiento toma más espacio en su abdomen. Su útero empuja y hace que otros órganos en su cuerpo se muevan de posición. Para la semana 31 a 34 del embarazo, el útero comienza a poner presión en el diafragma (el músculo plano que se mueve cuando uno respira). Estos cambios hacen que los pulmones trabajen más fuerte para expandirse completamente. Esto puede causar una respiración más superficial, y usted puede sentir falta de aliento.

Durante las últimas semanas de embarazo, la falta de aliento disminuye cuando su bebé se acomoda mejor en la pelvis para prepararse para el nacimiento. Mientras el bebé está en esta posición, parte de la presión en los pulmones y el difragma disminuirá.

Falta de aliento: Qué puede hacer
A continuación le ofrecemos algunos consejos para que pueda respirar con más facilidad:

Mantenga buena postura al sentarse o pararse. Esto le ofrecerá más espacio a los pulmones para que puedan expandirse.
Tómelo con calma. El moverse despacio disminuirá el trabajo que el corazón y los pulmones tienen que ejercer.
Duerma elevada. Para disminuir la presión en los pulmones, ponga almohadas en la parte posterior de su cuerpo al dormir.
Cuándo hablar con su profesional de la salud.
Es normal sentir cierta dificultad al respirar durante el embarazo. Hable con su profesional de la salud inmediatamente si su dificultad al respirar es grave o le llega de repente. También llame a su profesional de la salud de inmediato si tiene cualquiera de estos sí­ntomas:

Pulso rápido
Palpitaciones cardí­acas (su corazón late rápido y fuerte)
Mareos o desmayos
Dolor en el pecho
Color azul o morado alrededor de los labios y en los dedos de las manos y los pies
Tos persistente
Tose sangre
Fiebre o escalofrí­os
Asma que empeora

Cualquier enfermedad respiratoria puede empeorar durante el embarazo. Si sufre de asma, asegúrese de hablar con su profesional de la salud sombre como manejar la condición durante el embarazo. El asma puede permanecer igual, mejorar o empeorar durante el embarazo. Las mujeres con asma moderada o grave corren un riesgo mayor de sufrir ataques de asma durante el tercer trimestre de embarazo y durante el parto y alumbramiento.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Fatiga

Muchas mujeres se sienten más cansadas de lo normal, en especial a principios y finales del embarazo. En esas etapas el cuerpo está produciendo nuevas hormonas y creando muchos cambios en preparación para el trabajo arduo que le espera.

Causas de la fatiga durante el embarazo
A principios del embarazo, el cuerpo produce mayores cantidades de la hormona llamada progesterona, que puede hacerla sentir lenta y somnolienta. Además, el cuerpo produce más sangre para transmitir nutrientes al bebé, lo cual significa más trabajo para el corazón y otros órganos. También cambia la forma en que el cuerpo procesa los alimentos y nutrientes. Todos esos cambios son estresantes para el cuerpo y pueden producir cansancio.
Asimismo, los cambios fí­sicos y psicológicos del embarazo son estresantes a nivel mental y emocional, con lo cual se agrava la sensación de fatiga.

A finales del embarazo, el peso extra del bebé pone a prueba aún más la fuerza del cuerpo. Es posible que varios cambios sucedan a finales del embarazo y produzcan cansancio:

Dificultades para dormir
La necesidad de orinar con más frecuencia durante la noche
Calambres en las piernas durante la noche
Acidez estomacal (agruras)
La fatiga también puede ser un sí­ntoma de anemia, en particular aquella que indica deficiencia de hierro y que afecta a casi la mitad de las embarazadas. El cuerpo necesita hierro para producir hemoglobina, la sustancia que se encuentra en los glóbulos rojos cuya función es transportar oxí­geno a los tejidos y al bebé. Durante el embarazo se necesita más hierro por las necesidades del bebé, el aumento de sangre producida por el cuerpo y la pérdida de sangre durante el parto.

Fatiga: Qué puede hacer
Las siguientes sugerencias le ayudarán a evitar la fatiga excesiva durante el embarazo:

Duerma siestas. Si puede durante el dí­a, la hora del almuerzo o antes de la cena, duerma una siesta.
Tómese descansos. En el trabajo, tome descansos frecuentes para moderar el ritmo de trabajo y recuperar energí­as.
Acuéstese más temprano. Le convendrá acostarse más temprano de lo habitual, en especial si se despierta varias veces durante la noche. Acuéstese cuando se sienta cansada. No se fuerce a permanecer despierta hasta la hora normal de acostarse.
Evite levantarse durante la noche. Tome suficientes lí­quidos durante el dí­a. Evite tomar bebidas dos o tres horas antes de acostarse para que no tenga que levantarse con tanta frecuencia a orinar en la noche. Si tiene acidez estomacal frecuente, coma la última comida del dí­a varias horas antes de acostarse o de irse a dormir. Antes de acostarse, estire suavemente los músculos de las piernas. Eso le ayudará a evitar los calambres nocturnos.
Haga ejercicio. A menos que el profesional de la salud le indique lo contrario, trate de hacer ejercicios por lo menos 30 minutos por dí­a. Aun los ejercicios moderados como caminar le levantarán el espí­ritu y le mejorarán el nivel de energí­a. (No olvide consultar con el profesional de la salud qué ejercicios puede hacer y cuánto tiempo puede mantener el programa de actividad fí­sica.)
Beba lí­quidos en abundancia. No olvide tomar suficientes lí­quidos. La falta de lí­quidos contribuye a la fatiga.
No se extralimite y relájese. Evite las situaciones estresantes. Limite los encuentros sociales y otras actividades que la dejan extenuada. En cambio, dedí­quele tiempo a las actividades que la relajan y calman. Recurra a las técnicas de relajación, como la respiración profunda, cuando sienta que necesita un descanso.
Pida ayuda. Deje que su pareja, sus hijos o amigos la ayuden en la casa lo más posible. Si se siente estresada, hable con amigos y parientes que puedan ayudarla a sentirse mejor. Hable con el profesional de la salud para que le recomiende grupos de apoyo y otros recursos.
Coma bien. Coma una dieta balanceada rica en hierro y proteí­na. Es particularmente importante comer alimentos ricos en hierro durante el embarazo, como por ejemplo carnes rojas, mariscos, aves, cereales y pastas fortificadas con hierro o de harina integral, verduras de hoja verde oscuro, frijoles, nueces y semillas. Si toma jugos cí­tricos cuando come las comidas ricas en hierro, le ayudará al cuerpo a absorber mejor este mineral.
Tome vitaminas prenatales y suplementos de hierro si se lo recomienda el profesional de la salud.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
Es normal sentir cansancio durante el embarazo, en particular en el primer y tercer trimestre. Si bien los sí­ntomas suelen mejorar en el segundo trimestre, algunas mujeres se sienten cansadas durante todo el embarazo.

Hable con el profesional de la salud si siente:

Fatiga repentina
Fatiga que no desaparece con el descanso adecuado
Fatiga grave después de transcurridas unas semanas del segundo trimestre
Depresión o preocupación

La fatiga puede ser un sí­ntoma de anemia, en especial si también tiene:

Falta de aliento (disnea)
Palpitaciones del corazón
Debilidad
Piel pálida
Mareos

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Gas

Casi todas las mujeres sufren de hinchazón y aumento de gas en la panza en algún momento del embarazo. El gas puede causar dolor o malestar abdominal.
Causas del gas durante el embarazo
Durante el embarazo, las hormonas relajan los músculos del aparato digestivo, lo cual aminora el ritmo de la digestión y ocasiona la acumulación de gas. El gas causa hinchazón, eructos, ventosidad, malestar y dolor en la panza, en especial después de comer mucho.

Ciertos alimentos empeoran el gas, pero no afectan a todas las personas del mismo modo. Algunas personas producen naturalmente más gas que otras. A algunos les causa gas ciertas comidas que a otros no les molesta.

En general algunos almidones (pastas y papas), algunos alimentos ricos en fibra (como salvado de avena y frijoles) y alimentos que contienen ciertos azúcares (como el repollo y coliflor) les causan gas a muchas personas. Las mujeres que tienen dificultades para digerir productos lácteos posiblemente sientan hinchazón y gas si comen esos alimentos durante el embarazo.

Gas: Qué puede hacer
Las siguientes sugerencias le ayudarán a evitar el exceso de gas:

Controle la cantidad de aire que traga. Coma varias comidas pequeñas durante el dí­a en lugar de comer pocas comidas abundantes. No coma apurada. Tómese su tiempo, mastique bien los alimentos y no hable mientras come. Evite tomar bebidas de una botella o con una pajita. Tome menos bebidas gaseosas o refrescos. No se tome la bebida de un trago. Evite la goma de mascar o chupar caramelos duros.
Identifique los alimentos que le causan malestar. Lleve un diario de lo que come para ver qué alimentos le causan problemas. Reduzca esos alimentos de ser posible siempre y cuando coma una dieta sana. Limite el consumo de alimentos grasosos y fritos que pueden empeorar la hinchazón.
Pregunte antes de tomar remedios sin receta. Hable con el profesional de la salud antes de tomar esos remedios porque algunos pueden ser peligrosos durante el embarazo.
Cuándo hablar con el profesional de la salud
Si no siente mejorí­a con el cambio de dieta y hábitos, hable con el profesional de la salud. Comuní­quese inmediatamente con el profesional de la salud si:

El gas se siente como contracciones de parto (van y vienen regularmente, cada 5 a 10 minutos).
El dolor de gas está acompañado de sangre en la materia fecal, diarrea aguda o más náuseas y vómitos.

Nmunoz Aportó en : Jul 25, 2006
Hemorroides

Muchas embarazadas, en especial durante el tercer trimestre, tienen hemorroides (también llamadas “almorranasâ€). Las hemorroides son más comunes si la mujer tiene estreñimiento.
Causas de las hemorroides durante el embarazo
Las hemorroides son venas varicosas (venas hinchadas) que aparecen en el recto. En ocasiones salen del orificio anal, suelen producir comezón o dolor y hasta pueden reventarse y sangrar.

Las hemorroides se producen cuando las venas del recto se hinchan y agrandan al hacer fuerza o ejercer presión. Las tres causas comunes de las hemorroides son las siguientes:

Hacer fuerza al mover el vientre
La presión del exceso de peso
La presión al estar sentada o de pie durante mucho tiempo
El útero en crecimiento aumenta la presión sobre las venas en la parte inferior del cuerpo, lo cual puede producir hemorroides. Las hormonas del embarazo también hacen que las paredes de las venas se aflojen y es por eso que se hinchan con más facilidad. Si se hace fuerza al mover el vientre con dificultad, queda más sangre atrapada en las venas hinchadas y las hemorroides causan gran dolor. Al hacer fuerza es posible que las hemorroides salgan del orificio anal.

Si tení­a hemorroides antes del embarazo, tendrá más probabilidades de que le vuelvan a salir. También pueden salir o empeorarse con el esfuerzo del parto.

Hemorroides: Qué puede hacer
Puede evitar las hemorroides con simples cambios de hábitos para que no sufra estreñimiento:

Beba lí­quidos en abundancia. Beba por lo menos de 8 a 10 vasos de agua por dí­a. También ayuda tomar uno o dos vasos de jugos de fruta, como el de ciruela.
Coma alimentos ricos en fibra. Coma frutas y verduras crudas, cereales de salvado y otros alimentos ricos en fibra. Si siente un aumento de gas [Enlace a artí­culo sobre el gas], incorpore gradualmente la fibra en su dieta. El salvado de trigo es un buen suplemento de fibra porque produce menos gas que otros alimentos con gran contenido de fibra.
Haga ejercicio regularmente. Caminar y realizar otras actividades inocuas durante por lo menos 30 minutos por dí­a ayuda al sistema digestivo a funcionar adecuadamente. Asegúrese siempre de averiguar con el profesional de la salud qué ejercicios puede hacer y cuánto tiempo puede mantener el programa de ejercicios.
No se demore. Vaya siempre al baño en cuanto sienta ganas. Si se demora, le costará más mover el vientre.
No engorde demasiado. Aumente una cantidad normal de peso. No se pase de los lí­mites de aumento de peso que le indique el profesional de la salud. El exceso de peso pone más presión sobre el abdomen y tendrá más probabilidades de que le salgan hemorroides.
Evite estar de pie o sentada durante perí­odos largos. Si debe permanecer sentada durante mucho tiempo, levántese y camine unos minutos cada hora o poco más. Cuando esté acostada, descanse sobre el lado izquierdo para aliviar la presión.
Normalmente las hemorroides mejoran solas, pero puede seguir estos consejos para aliviar el dolor, hinchazón y picazón:

Hágase baños de asiento con agua caliente durante 10 a 20 minutos varias veces por dí­a. Las farmacias venden tinas pequeñas que se colocan sobre el asiento del excusado para darse baños de asiento.
Consulte con el profesional de la salud qué pomadas antihemorroidales de venta libre puede usar.
Elija papel higiénico blanco y no perfumado. Algunas mujeres prefieren limpiarse el ano con toallitas húmedas desechables, papel higiénico mojado o toallitas medicadas en lugar de papel higiénico.
Mantenga limpia el área del ano. No es necesario limpiar con jabón ya que puede agravar el problema. Procure secarse suavemente después del baño porque la humedad causa irritación.
Aplique compresas de hielo o frí­as durante 10 minutos hasta cuatro veces al dí­a.
Si la hemorroide sale por el orificio anal, empújela suavemente hacia adentro.

Cuándo hablar con el profesional de la salud
Normalmente las hemorroides desaparecen solas, pero en ocasiones deben corregirse con un procedimiento médico. Hable con el profesional de la salud si:

No siente alivio después de seguir las sugerencias indicadas anteriormente

*Nota que le sangran las hemorroides

Nmunoz Aportó en : Jul 26, 2006
Hinchazón

Es normal que su cuerpo produzca más lí­quido durante el embarazo, particularmente en los últimos meses. Esto puede causar una hinchazón leve (llamada edema), especialmente en las piernas, pies y tobillos, pero también en las manos y en la cara. La hinchazón puede empeorar hacia el final del dí­a o durante los meses calientes del verano.
Causas de la hinchazón durante el embarazo
El lí­quido adicional en su cuerpo ayuda a prepararla para el embarazo y el parto. Permite que sus tejidos soporten el crecimiento de su bebé. También prepara su área pélvica para el parto y alumbramiento. Los lí­quidos adicionales en su cuerpo son responsible por gran parte del aumento de peso durante el embarazo. Su cuerpo usualmente se deshará de los lí­quidos en los dí­as siguientes al nacimiento.

Durante la última etapa del embarazo, su útero creciente pone presión en las venas que corren a sus piernas y pies. Esta presión reduce la circulación sanguí­nea y hace que más lí­quido se acumule en sus pies y tobillos. Estar parada o sentada con sus pies en el piso por periodos prolongados puede aumentar la presión en estas venas.

Hinchazón: Qué debe hacer
Algunos tipos de hinchazón, particularmente en los pies y tobillos, son normales durante el embarazo. A continuación le ofrecemos algunos consejos para aliviar y manejar esta hinchazón:

Alivie la presión. Eleve sus pies, ya sea en un banco, cojí­n o escabel, o acuéstese de lado. Esto aliviará la presión en las venas de la parte inferior de su cuerpo y reducirá la hinchazón. Durante el dí­a, trate de sentarse en lugar donde pueda elevar los pies. Mientras duerma, eleve un poco sus piernas con almohadas. Trate de no cruzar las piernas mientras esté sentada. Evite estar parada o sentada con sus pies en el piso por periodos prolongados.
No se acalore. El calor puede empeorar la hinchazón. Trate de mantenerse a una temperatura cómoda y no se sobre acalore.
Mejore su circulación. Acostarse del lado izquierdo puede ayudar a mejorar la circulación y reducir la hinchazón. Después de estar sentada por mucho tiempo, camine un poco. Evite usar ropa muy ajustada o prendas que puedan cortar la circulación en sus muñecas o tobillos. Los masajes en las piernas y las medias que ofrecen soporte también pueden mejorar la circulación.
No tome ningún tipo de medicamento (como las “pastillas para el aguaâ€) para reducir la hinchazón sin antes hablar con su profesional de salud.

Cuándo hablar con su profesional de salud
La hinchazón leve de las piernas, las manos y la cara es normal durante el embarazo. Llame a su profesional de salud de inmediato si la hinchazón es severa o repentina, particularmente en las manos o en su cara, alrededor de los ojos. Esto puede ser una señal de una condición seria llamada preeclampsia (también conocida como toxemia) que causa hipertensión y retención de lí­quido. Las mujeres con preeclampsia pueden tener los siguientes sí­ntomas:

Hinchazón repentina o severa de las manos y los pies

Dolores de cabeza severos

Visión borrosa

Mareos

Dolor severo en el abdomen
También llame a su profesional de la salud si una pierna está mucho más hinchada que la otra, en especial si tiene dolor o molestia a media pierna o en el muslo.

Nmunoz Aportó en : Jul 26, 2006
Micción (orinar) Frecuente

Durante el embarazo, usted puede sentir que tiene que orinar frecuentemente. Durante la última etapa del embarazo probablemente tendrá que orinar aún con más frecuencia. Muchas mujeres embarazadas pueden gotear orina al toser, reirse, estornudar o al hacer ejercicio.
Causas de la micción frecuente durante el embarazo
La vejiga es el músculo en forma de globo que almacena la orina. Los músculos debajo de la vejiga mantienen la uretra (la estructura tubaria por donde la orina es eliminada del cuerpo) cerrada y evita que la orina se gotee.

Durante el embarazo, la presión del útero creciente hace que su vejiga le envie un mensaje de que está llena, aunque en realidad esté casi vací­a. Su cuerpo también contiene más lí­quido durante el embarazo. Sus riñones trabajan más fuerte durante el embarazo para eliminar los desperdicios del cuerpo. Todos estos cambios hacen que tenga que orinar con más frecuencia.

Mientras que el útero crece y se eleve durante el segundo trimestre, algunas mujeres encuentran que no tienen que orinar tan frecuentemente como antes. Sin embargo, a la vez que el bebé se mueva hacia abajo para prepararse para el nacimiento, la presión aumenta causando un aumento en la frecuencia de orinar. También puede hacer que la orine gotee, particularmente si los músculos alrededor de la uretra no son muy fuertes.

En los primeros dí­as después del parto, usted puede que tenga que orinar hasta más a la vez que su cuerpo elimina los lí­quidos adicionales del embarazo. Pero luego de unos dí­as, su necesidad de tener que orinar se normalizará.

Micción frecuente: Qué debe hacer
A continuación le ofrecemos algunos consejos que la ayudarán a lidiar con la frecuencia que tenga que orinar o si tiene goteo durante el embarazo:

Evite los diuréticos. El café, el té y las sodas que contienen cafeí­na pueden causar que orine con más frecuencia.
Haga ejercicios Kegel. Estos ejercicios simples se pueden hacer en cualquier momento y lugar. Estos fortalecen los músculos que mantienen la uretra cerrada. Estos ejercicios pueden ayudar a parar el goteo de orina. Hasta pueden ayudar a preparar estos músculos para el parto y alumbramiento. Usted puede hacer estos ejercicios al contraer los músculos que se usan para parar el flujo de orina y aguantando la contracción por 10 segundos. Repita esto de 10 a 20 veces seguido y por lo menos tres veces al dí­a.
No beba lí­quidos antes de acostarse. Para reducir las visitas al baño en la noche, beba lí­quidos más temprano durante el dí­a. Reduzca la cantidad de lo que bebe al anochecer y antes de acostarse. Asegúrese de tomar bastante cantidades de agua y jugo durante el dí­a para reponer los lí­quidos que se puedan perder.
Vací­e su vejiga completamente. Para evitar los goteos, asegúrese de que su vejiga no esté muy llena. Trate de no aguantar los deseos de orinar. Al orinar, inclí­nise hacia el frente para vaciar por completo la vejiga. Siempre trate de vaciar su vejiga antes de realizar ejercicios.
Cuándo hablar con su profesional de la salud
Las infecciones del tracto urinario son las infecciones más comunes durante el embarazo. Si no son tratadas, pueden causar otras infecciones graves y hasta el parto prematuro. Hable con su profesional de la salud de inmediato si tiene alguno de esto sí­ntomas:

Dolor o ardor al orinar

El deseo de orinar inmediatamente después de haber vaciado
la vejiga

Fiebre

Sangre en la orina

Nmunoz Aportó en : Jul 26, 2006
Náusea

La náusea y los vómitos leves (comúnmente llamados enfermedad matutina) son comunes durante el primer trimestre del embarazo. “Enfermedad matutina†no ocurre solamente en la mañana. Usted puede tener náusea en cualquier momento del dí­a, especialmente si tiene el estómago vací­o. Algunas mujeres encuentran que su sentido de olfato es más prominente y son más sensibles a olores durante el embarazo. Algunos olores pueden provocar náusea.
Las causas de la náusea durante el embarazo
Más de la mitad de las mujeres embarazadas sufren de náusea durante el primer trimestre del embarazo. Para la mayorí­a de las mujeres la náusea desaparece hacia el segundo trimestre. Para algunas mujeres, la náusea y los vómitos pueden continuar pasadas las primeras 12 semanas de embarazo.

Los expertos no saben la razón por la cual algunas mujeres sufren de náusea mientras que otras no. La náusea puede estar relacionada al aumento de hormonas liberadas durante el embarazo.

Náusea: Qué puede hacer
Algunas mujeres encuentran que los siguientes consejos pueden ofrecer ayuda:

Levántese lentamente a la mañana. Siéntese en la cama por unos minutos antes de ponerse de pie. Los movimientos pueden empeorar la náusea. Comer galletas o algo ligero antes de salir de la cama le puede ofrecer alivio.
Coma entre cinco a seis comidas pequeñas a diario. Trate de que su estómago no esté vací­o. Coma alimentos que tengan buen gusto y olor para usted. Coma alimentos que sean fáciles de digerir.
Coma meriendas altas en proteí­nas. Las nueces y la mantequilla de cacahuates (maní­) son una buena opción.
Beba suficiente lí­quidos durante el dí­a. Por ejemplo, agua, caldos, cola y Gatorade.
Obtenga suficiente aire fresco. Evite los olores que le causen malestar.
Evite los alimentos altos en grasa o difí­ciles de digerir. Evite tomar jugos cí­tricos, leche, café y té con las comidas.
Siempre consulte a su profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento para aliviar la náusea o antes de usar cualquier otro remedio (como los suplementos de jengibre).
Cuándo hablar con su profesional de la salud
La náusea leve y los vómitos ocasionales no son perjudiciales para la salud de su bebé, siempre y cuando usted pueda comer algunos alimentos y beber suficiente lí­quidos.

Iku Aportó en : Jul 26, 2006
Re: Dolor abdominal o cólicos

Nayda,

Pues ahí­ estamos, con casi todos los sí­ntomas. :-( :-D
Besos,
Cárol

Nmunoz Aportó en : Sep 02, 2006
Subiendo el foro!

Talita Aportó en : Sep 02, 2006
yo tambien casi saco 10 jajaja,
este si lo tengo, este tambien...
ah! este mas que todos...jajaja :-D .

Pero bueno, no soy marciana y es normal
todo lo que me pasa al parecer jajaja

Gracias Naydis por siempre estar atenta!!;-)

anii Aportó en : Nov 11, 2009
Muy buena esta informacion ! la verdad que para tenerla muy en cuenta, no olvidarse, y para no asustarse... ahi estan todos los cambios que tenemos en el momento del embarazo!
No nos olvidemos la importancia de la salud de nuestro cuerpo en cada etapa de nuestra vida!
salud mujeres

Kiki Aportó en : Nov 16, 2009
Wow Nayda que buena informaaacion seguro toda esta informacion la vas a necesitar para tu embarazo que por cierto como vas?

Kiki

Vian Aportó en : Ene 21, 2010
Que buena informacion Nayda, nos servira estar bien informadas ya que andamos en las mismas y creeme que despues de un rato se olvida y como si fuera el primero.. jeje

sandra31 Aportó en : Mar 05, 2010
hola chicas la verdad estoy un poco asustada
tuve un ectopico hace 5 meses, luego de eso la doctora me recomendo cuidarme con el metodo del ritmo y con preservativos para prevenir embarazos, pero en febrero tuvimos un descuido. estoy en espera de mi regla no tengo atraso pero tengo como 4 dias de que me estan bajando pequeñas manchas de color oscuro y nada que me baja llame a la doctora y me dice que espere hasta el lunes para hacerme una prueba para estar segura, pero la verdad estoy muy preocupada y desesperada porq si estoy embarazada entonces ese sangrado me asusta- he leido sobre el sangrado de implantacion y pienso que puede ser eso
me gustaria saber sus experiencias

anita.perez Aportó en : Mar 24, 2010
Gracias por la info!

ana_rivera Aportó en : Dic 28, 2012
WOW! Que mucha informacion valiosa! Muchas gracias... Tengo dos meses de embarazo y estoy absorbiendo toda la informacion que pueda.