Consejos Familiares

jessie00 Escribió en : Jul 11, 2005

Problemas de alimentacion

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Es muy común que los padres se preocupen por lo que comen sus hijos, la mayorí­a consideran que comen muy poco o que no tienen una dieta balanceada porque no se comen todo lo que les ofrecen, no les gustan las verduras o la carne Esto no debe alarmarlos:

La mayorí­a de los niños tienen baches en el crecimiento, en los cuales comen menos, simplemente saben escuchar a su cuerpo que les indica que su requerimiento de calorí­as es menor debido a que ha disminuido su ritmo de crecimiento
A la mayorí­a de los niños no les gustan las verduras, lo cual no tiene mayor importancia ya que por el momento las vitaminas que éstas les brindan pueden ser sustituidas por las que les dan las frutas, que la mayorí­a se come sin problemas Y si no se les presiona, cuando crezcan solos les irán encontrando el gusto y aceptándolas dentro de su alimentación
Es común que muchos niños rechacen la carne, cuyas proteí­nas pueden ser sustituidas por la leche y sus derivados, bastante bien aceptados por la mayorí­a
Gran parte de los "problemas" o situaciones conflictivas que rodean a la alimentación están relacionados con el estrés que genera este proceso para los padres A la gran mayorí­a le cuesta mucho trabajo relajarse y aceptar un poco de desastre o la negativa de sus hijos ante ciertos alimentos que tradicionalmente han sido considerados como la fuente de una buena alimentación, y que hacen sentir a los padres que si sus hijos los comen están haciendo un buen trabajo

Como ya se mencionó, ningún alimento es indispensable ya que puede ser sustituido por otros que agraden al niño y que terminen con el conflicto Lo que sí­ es muy importante, a cualquier edad, es la atmósfera que se respira a la hora de la comida, si el niño la percibe como un momento de convivencia afectuosa estará mucho más relajado, cooperará y relacionará la comida con un momento agradable

Por el contrario, si cada vez que se sienta a comer empieza una batalla, lo obligan a comer cosas que no le gustan o no tiene hambre y le exigen un comportamiento de adulto cuando es prácticamente imposible contener el impulso de sentir los frijoles en sus manos y machacarlos, su respuesta será tomar una actitud igual, negarse a complacer a sus papás y comportarse como sabe que les molesta, para ver si de esta forma consigue que lo dejen en paz

Nuestro consejo, aunque sabemos que es un poco difí­cil de seguir pero estamos seguros de que a la larga trae los mejores resultados, es que respetes el propio ritmo de tu hijo:

Si rechaza un alimento, retira el plato y ofrécele algo más, verificando si lo rechaza porque no le gusta o porque no tiene hambre
Marca las reglas básicas de comportamiento en la mesa, respetando su necesidad de explorar y manipular los alimentos Es decir, puedes permitir que tome los cuadritos de mango con la mano, pero nunca que los aviente
Si no quiere comer en una comida, sin pelearte, retí­rale el plato y explí­cale cuándo será el siguiente momento en que podrá comer (si es mayor de dos años lo ideal es que sea hasta la siguiente comida) (Ver: Alimentación del niño de uno a tres años y Alimentación del niño de tres a cinco años)

Si se queja por algo que le serviste, explí­cale que puede comer lo que le guste y dejar lo que no, y sé constante con esta actitud
Dale opciones para que él escoja lo que quiera comer y hasta dónde, de esta forma sentirá que tiene el control de la situación
Si después de un periodo de 20 minutos en la mesa tu hijo no ha comido, bájalo y guarda la comida
En la medida en que evites discusiones y enojos, el niño irá entendiendo que hay un lí­mite, que es libre de elegir lo que quiere comer y las comidas serán mucho más tranquilas Recuerda que muchas de estas conductas buscan llamar tu atención, si no lo logra después de varios intentos, no las repetirá

Desde pequeño permí­tele participar activamente, que sea él el que tome la cuchara o el alimento directamente con su mano, esto lo hará sentir que él tiene el control de la situación (Ver: Introducción de los alimentos sólidos)

En ocasiones en las que tengas prisa, puedes dejarle una cuchara a él con la cual pueda comer o juguetear con la comida y otra tú, con la que le vayas dando sistemáticamente el alimento Si dejas que tu bebé se alimente solo, a pesar del caos que esto pueda implicar, lograrás que domine más rápido la coordinación necesaria para comer "como adulto" muy pronto
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2 aportaciones

MariSolano Aportó en : Jul 11, 2005
Que buena que está la información, a veces yo no se como actuar cuando no come, especialmente porque de un tiempo para acá no quiere verduras, ya estoy más tranquila porque come muchas frutas, y la verdad, está bien de peso.

Nmunoz Aportó en : Jul 11, 2005
Muy buena informacion, thank you!


Saludos,

Nayda