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Como cuidar los pezones durante la lactancia

El cuidado de los pezones es una de las tantas inquietudes de las madres en el momento de amamantar. Existen un sinfín de mitos o temores infundidos por partes de las madres respecto a tener un especial o exigente cuidado de los pezones para lograr amamantar. Sin embargo, los cuidados son básicos y casi los mismos que se realizan durante el embarazo. En términos de escala el primer gran cuidado es el agarre del bebé al pecho y lógicamente tener algunas precauciones en cuenta para la protección y prevenir cualquier dolor de los pezones los cuales tienden a agrietarse.

Ahora bien, amamantar debería ser una experiencia agradable y confortable antes que nada. Pero, para muchas madres primerizas todavía se encuentran con que sus pezones son demasiado sensibles para los primeros días en que el bebé comienza a mamar. Esto tiende a desaparecer generalmente después de la primera o segunda semana.

Dentro de las precauciones a tener en cuenta está el agrietamiento, las ampollas, el dolor o la sangre que se presenta durante la lactancia no son normales se debe consultar con un Consejero o consultor  de lactancia.

A cada madre se le debe facilitar tener la información completa y adecuada de que se presenta muchas variaciones en lo que respecta a la forma y el tamaño de los pechos de las madres, y que en ningún momento la producción de leche va a depender de ello. Entre las pautas de protección de los pezones es necesario tener en cuenta lo siguiente:

  • La extracción, es básico extraer leche después de la mamada si resulta que los pechos han quedado llenos todavía. Esta leche se puede almacenar, guardas para dársela luego al bebé.
  • La demanda constante, es lograr ofrecer el pecho al niño y amamantar con bastante frecuencia sin horarios ni restricciones para conseguir el alivio de las mamas.
  • Un buen agarre, es esencial que el bebé se coloque bien prendido, esto es, con la boca bien abierta, su mentón tocando el pecho de la mamá y su labio inferior debe estar hacia afuera. El recién nacido debe succionar, detenerse y volver a succionar con lentitud y profundidad.

Cuando se menciona amamantar con frecuencia es cada 1-1/2-3 horas, son entre 8-12 amamantamientos cada 24 horas. Porque si se mantiene al bebé en un horario más prolongado sin su comida puede darle un hambre frenética, con la posibilidad que mame demasiado fuerte, colocando muy sensibles los pezones.

Lo primero también es interrumpir la succión antes de retirar al bebé de su pecho. Esto se hace colocando un dedo limpio en el lado de la boca de su bebé entre sus mandíbulas. No lo retire hasta que sienta que ha terminado la succión. Después de amamantar al bebé es básico exprimir el seno y sacar el resto de la leche, úntela con un masaje en su aréola y pezón y luego la seca al aire libre, déjelas el más tiempo posible. Esto se realiza como medida preventiva ya que van a estar en contacto con la humedad. Y por eso, se recomienda también pasar la leche varias veces por los pezones y por la areola ya que contiene propiedades antibióticas, regenerativas antisépticas tanto para suavizar como lubricar el tejido del pezón. Evitar aplicar cualquier tipo de ungüento en los pezones. En caso de dolor lo primero es usar leche del final de la toma para calmarlo.

Los pechos se deben lavar solo con agua evitando utilizar jabones, aceites u otro producto que altere el pH de la piel que pueda irritarla, además porque puede inferir con la lubricación natural de la misma.

Se aconseja cuando las madres tienen tiempo durante el embarazo, realizar exposiciones al sol unos diez o quince minutos, teniendo siempre en cuenta el tema de los horarios de no ir a estar durante mucho tiempo al sol. Pero está demostrado que el sol tiende a sanar las grietas de los pezones y va a hacer que se sequen más rápidamente.

Ahora bien, si los pezones están demasiado sensibles y se siente algún tipo de dolor, se puede intentar con el siguiente manejo: evitar el tiempo de amamantamiento en  el pezón afectado. Utilizar técnicas de respiración y relajación antes y mientras amamanta. Antes de dar de mamar exprima un poco de leche primero con el fin de estimular su flujo. Dar masajes mientras se amamanta en todo el seno. Esto va a ayudar a estimular que la leche fluya fácilmente. Usar sostenes acolchados o forrados no de plástico, cambiar los rellenos frecuentemente para mantener el pezón seco. La lanolina pura para los pezones secos o agrietados es también de gran ayuda. Usar soportes para los senos con múltiples hoyos entre amamantadas. Esto va a permitir que el aire circule y se protegen de ser comprimido o rozado por el sostén.

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