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El ejercicio físico y la lactancia

Las mamás después del parto quieren recuperar su estado físico, realizando algún tipo de ejercicio; sin embargo, algunas de ellas temen que pueda influir en su salud y en la lactancia del bebé.

Entre las ventajas de realizar una actividad física presenta grandes ventajas para la salud de la mujer tras el parto, la actividad física evita la flacidez, mantiene la fuerza de los músculos, contribuye a la conservación de la masa ósea y mejora enormemente la circulación. Además de sentirse bien consigo misma, relaja y mejora la calidad de vida.

Es básico que al desear iniciar algún tipo de rutina de ejercicios se asesoren de un profesional que pueda indicar cuáles son los ejercicios ideales o apropiados para una mujer lactante. Lo más conveniente es realizar un programa de gimnasia aeróbica moderada, es decir, ejercicios en los que la masa muscular como glúteos, piernas, parte baja de la espalda sean los que más participen. Estos ejercicios pueden ser durante 30-40 minutos con una intensidad moderada. Los mejores ejercicios son del tipo aeróbic, andar a paso ligero y natación.

Ahora bien, la pregunta es sobre los efectos en la leche materna, varios estudios han manifestado que el ejercicio aeróbico moderado no va a causar efectos negativos sobre la leche, que la alimentación única del bebé durante los primeros meses de vida. Sin embargo, hay que tener presente que sí se realiza un ejercicio intenso, los resultados son diferentes. Debido que tras una actividad física intensa, los niveles de ácido láctico van aumentar en la leche materna. Hay que recordar que el ácido láctico es una sustancia que se secreta a la sangre al ejercitar los músculos y que pasa a la leche, y esto va a provocar que si los niveles de ácido láctico son altos, la leche adquiere un sabor amargo por lo tanto es rechazado por los bebés.

Ahora bien, en algunas mujeres, estos niveles de ácido láctico permanecen en la leche durante 90 minutos después de haber terminado el ejercicio, por lo que las madres que deseen amamantar tendrán que hacerlo antes de iniciar una rutina de ejercicio, o al menos una hora y media después de que haya finalizado el ejercicio. El hecho de amamantar requiere un gasto de energía y sí se suma o incrementa con el ejercicio tendrá que tener muy básico una alimentación adecuada de acuerdo a las necesidades tanto energéticas como nutricionales para que el bebé no tenga ningún tipo de deficiencia.

Otra de las preguntas frecuentes es sí al hacer alguna actividad física puede incidir negativamente en la calidad de la leche materna y, por lo tanto, influirá en el crecimiento del niño? Está sin duda es una pregunta de una mamá precavida y que desea  recuperar el estado físico luego del parto y por su proceso de lactancia. Pero, de acuerdo a un informe publicado en Journal of Human Lactation, son inquietudes infundadas y que están basadas en estudios sobre ejercitación de máxima intensidad y de corto plazo. Todo lo contrario son los estudios que demostraron que el ejercicio aeróbico moderado luego del parto seguro, saludable y totalmente compatible con el proceso de la lactancia.

Son más los efectos positivos del ejercicio sobre la mujer lactante, sin embargo, faltan algunos detalles de estudio sobre los efectos, es esencial que las mujeres que deseen hacer gimnasia durante el período post-parto estén correctamente asesoradas por un profesional.

Un estudio es sobre la incidencia del ejercicio en la calidad de la leche materna, existe una publicación en el New England Journal of Medicine, los cuales concluyen que un programa de gimnasia aeróbica moderada, asesorada no va a tener efectos negativos ni sobre la leche ni sobre el crecimiento normal del bebé. El estudio hizo una evaluación sobre dos grupos de mujeres, las primeras estaban entre la sexta y el segundo grupo en la octava semana post-parto, las primeras realizaron ejercicios de intensidad moderada durante 5 días a la semana, en un tiempo de 45 minutos; mientras, el segundo grupo realizó ejercicios como máximo, una sola vez a la semana. Las investigaciones demostraron que tanto el crecimiento del niño y la energía ingerida a través de los dos grupos de mujeres son similares tanto en el aumento de peso como las modificaciones en la ingesta de energía. Siendo así, no hay resultados con consecuencias negativas sobre el ejercicio moderado tanto en la lactancia como en el crecimiento del niño.

Todo lo contrario son los estudios presentados de corto plazo que dan en cambio una cierta duda al cuestionar la seguridad y la compatibilidad de la práctica de ejercicio durante la lactancia. Una de estas investigaciones concluye sobre la calidad de la leche de las madres luego de la práctica del ejercicio es inferior a la calidad antes de hacer ejercicio. Pero esto no ha sido avalado y comprobado de manera categórica.

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