Amamantar, fuente de salud y amor

Comparte con tus familiares y amigas

La leche materna es el alimento más completo que puedes dar a tu bebé. Fuente de salud y amor, amamantarle te permitirá además, compartir con tu hijo grandes momentos de intimidad, comunicación y afecto.

Para orientarte sobre el tema, a continuación respondemos a las preguntas más frecuentes que las mamás primerizas se hacen, respecto a la lactancia. ¡Toma nota!

¿Qué composición tiene la leche materna?

Rica en vitaminas, proteínas y ácidos grasos esenciales, la leche materna contiene todo lo que un bebé necesita para crecer durante los primeros seis meses de su vida. A partir de entonces se aconseja combinarla con alimentación complementaria. Pero los ingredientes que la hacen única, son las inmunoglobulinas y los leucocitos, que protegen al niño hasta que su sistema inmunológico va madurando.

¿Qué es el calostro?

Se trata de la primera leche que brota del pecho materno entre el primero y quinto día después del parto. Tiene un aspecto cremoso, de color amarillento, y es baja en grasa y calorías para que el aparato digestivo del bebé pueda digerirla con facilidad. Pero ya contiene numerosas proteínas, vitaminas, minerales y una elevada proporción de inmunoglobulinas y leucocitos.

¿En qué consiste la "subida de la leche"?

Después de los días de producción de calostro, el pecho materno comienza a segregar leche, momento que coincidirá con la llamada subida de la leche. Puede notarse calor local o congestión dolorosa en las mamas como consecuencia de la acumulación de líquido en el tejido mamario y que desaparecerá dando de mamar. Al principio se nota esta congestión antes de cada toma hasta que el organismo de la madre se va adaptando a la producción de leche requerida.

¿Es cierto que al comienzo de la toma y al final, la leche materna tiene diferente composición?

Al comenzar cada toma la primera leche es más acuosa, baja en grasas y calorías pero rica en azúcares y lactosa. Tiene la misión principal de calmar la sed del bebé. Luego la leche se va volviendo viscosa y más grasa -a medida que se reduce la cantidad de leche en los senos, va aumentando la cantidad de grasa- satisfaciendo entonces completamente el apetito del niño. Por ello es aconsejable mantener al bebé mamando hasta que el pecho esté vacío porque si no es así tomará solamente la leche inicial, no absorbiendo las substancias alimenticias más nutritivas, y estará inquieto y hambriento al poco rato. Es posible que el bebé haga pausas pero eso no quiere decir que haya terminado. Algunos bebés consiguen vaciar un pecho en cinco minutos y otros tardan veinte minutos en lograrlo.

¿Cómo amamantar cuando se tienen los pezones muy planos?

Ciertamente supone una dificultad porque sobre todo los primeros días el bebé tiene problemas para acoplarse al pezón. Es aconsejable estimular los pezones antes de dar de mamar, aplicándote agua fría, o frotándotelos con los dedos. Para casos extremos, en establecimientos especializados puedes encontrar pezoneras que permiten una mayor superficie de contacto entre el bebé y tú.

¿Durante el tiempo que dure la lactancia he de comer por dos?

Con una alimentación equilibrada será suficiente. Dar de mamar supone un gasto energético aproximado de 750-950 kcal al día. La lactancia además provocará un uso de las grasas que se han ido acumulando en los meses de embarazo, así que dar el pecho puede ayudar a perder esos kilitos de más con mayor facilidad.

¿Es cierto que alimentos como el ajo cortan la leche?

Algunos alimentos pueden variar su sabor pero no cortar la leche. No obstante hay que tener en cuenta si en la familia de la madre hay antecedentes de alergias alimentarías severas para evitar esos alimentos mientras dura la lactancia. Asimismo, hay que abstenerse del alcohol y el tabaco porque pueden producir en el bebé excitación, trastornos del sueño y otros efectos.

Artículo suministrado por los editores de entubuzon.com