Conoce la importancia de la lectura en los niños

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A lo largo de la historia documentada, ha habido casos numerosos de gente que realmente ha enseñado a niños muy pequeños a leer y a hacer otra serie de cosas avanzadas, por el mero hecho de no menospreciarles, sino de estimularles. En todos los casos que se han podido encontrar, los resultados de esas oportunidades dentro de sus hogares, plantean de antemano que, para que los niños aprendieran, los padres recorrían la escala desde el “excelente” hasta el “asombroso”, produciendo unos niños felices y bien adaptados en su medio ambiente y con una inteligencia excepcionalmente alta.

Es muy importante tener en cuenta que esos pequeños, no eran niños especiales a los que primeramente se les hubiera descubierto una brillante inteligencia y luego se les hubiera concedido unas oportunidades especiales para aprender, sino que eran simplemente unos niños cuyos padres decidieron exponerlos al mayor número posible de  conocimientos, desde su más tierna infancia y reconocer sus logros de forma positiva.

También es cierto que a través de la historia, los grandes maestros nos han señalado repetidamente que debemos fomentar en nuestros hijos el deseo de aprender, es algo que siempre está presente en todas las culturas. Ya desde tiempos memoriales, los sabios hebreos enseñaban a los padres a cocer bollos con la forma de las letras de su alfabeto, que el niño pequeño tenía que identificar antes de comérselos. Y así, como un juego se iniciaba al niño en el reconocimiento de su alfabeto. De un modo semejante, escribían con miel palabras hebreas en la mesita del niño. Por lo tanto, el niño entonces las veía, las podía tocar y las podía chupar,  luego así “las palabras le serían dulces en sus labios”.

Por eso se pide que se observe atentamente a un niño de 18 meses y poner mucha atención en lo que hace. En primer logra alborotar a todo el mundo, porque no sabe como dejar de ser curioso y todos está pendientes de lo que pueda llegar a hacer, tocar, gritar, chupar, morder, romper, etc. Al niño no se le puede desviar, disciplinar ni limitar este deseo de aprender, por mucho que lo intentemos y en realidad, lo hemos intentado con todas nuestras fuerzas.

En la actualidad, existen juegos didácticos para los niños de estas edades que permiten que el niño muerda, toque, chupe, tire o estire. Este tipo de juegos pueden ser letras de madera, de tela, de plástico o de esponja, para que el niño pueda utilizar en su cuna, en su bañera, en el jardín, en el piso y continúe de forma divertida su aprendizaje. Además existen unos juegos de sonido donde viene impresa la letra y al momento de apretarla se escucha como se pronuncia en el idioma del niño o en otro idioma y luego dice una palabra que lleve esa letra.

Si permitimos y fomentamos estas actividades lúdicas en los infantes, podemos desarrollar sus mentes de forma prodigiosa, con un poco de atención, palabras positivas, paciencia y un juego enfocado al aprendizaje, de seguro el pequeño desarrollará su mente de forma espectacular.