Conoce los llantos y los cólicos de bebés

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Ser madre o padre, es un trabajo de 24 horas al día los 365 días del año, y como en todo trabajo, existen bueno y malos días. Días complicados y días que se vuelven un caos, pero que al final, se resuelven de la mejor manera posible, para darle paso a un nuevo día lleno de paz, tranquilidad y anécdotas felices. Como es sabido, todos los bebes tienen algún momento en el que lloran demasiado o están muy irritables o sensibles, sin nosotros poder entender porque están así. Existen cuatro condiciones que implican el llanto en las primeras semanas de vida, estas son conocidas como: Cólicos. Llanto en periodo irritable (normalmente por enfermedad). Bebe sensible. Bebe hiperactivo. Por fortuna todas ellas empiezan a pasar de los tres meses en adelante. Así la madre tiene tiempo para recuperarse del embarazo y el parto, cargando nuevamente su energía, para poder enfrentar el siguiente periodo de su bebé. Ahora veamos en que consiste cada una. 1.- El cólico va acompañado de un pequeño dolor, distención y gases. 2.- El llanto continuo y que desespera un poco a las madres y los padres, suele limitarse a un periodo de la noche o de la tarde. Cuando el niño está muy cansado y no se duerme o solo por llorar probando si obtiene que vayan por el y lo carguen o lo mantengan en movimiento constante. El llanto periódico irritable también puede deberse a un malestar que no hemos detectado, alguna pequeña infección intestinal, dolor en los oídos o garganta o porque le estén saliendo los primeros dientes. 3.- Por bebé irritable se entiende a que el bebé llora de vez en cuando, en cualquier momento del día o de la noche, sin tener motivo o razón aparente. No existe nada que lo calme, pero de un momento a otro repentinamente, deja de llorar. 4.- Un bebé hiperactivo es muy tenso e irritable y tiene una reacción de sobresalto a movimientos bruscos o sonidos repentinos. Estas condiciones son función del ajuste del sistema nervioso o digestivo del bebé, mas que una función de cualquier desajuste en la relación entre madre e hijo. No se preocupe, no son graves en lo absoluto y con el tiempo tienen a desaparecer. Las madres de bebes así, por lo regular suelen incomodarse mucho y pueden llegar a un grado exagerado de fatiga, tanto física como emocionalmente, debido a tales condiciones. Alejarse del bebé un par de horas a fin de eliminar la tensión que las abruma, es un buen remedio para tranquilizar a la madre. Hay que recordar que estas circunstancias son normales en los bebés, por ello es muy importante tomarlas con calma. Verlas con la mayor tranquilidad posible, haga lo mejor que pueda y trate de no sentirse culpable, ya que no existe ninguna razón para ello. Ciertamente, lograr la ayuda del esposo, de la abuela del bebé o de otros parientes o asistentes del hogar, para compartir el cuidado del bebé, siempre es de gran ayuda. Puedes encontrar mas información en Wikipedia - Colico del Lactante