Cursos de preparación al parto

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Los cursos de preparación al parto son relativamente recientes en la historia de la obstetricia. Su origen se remonta al año 1900 en Inglaterra.

Hasta ese momento, la medicina oficial se había preocupado muy poco de la obstetricia : se daba a luz en casa, con ayuda de la comadrona y los consejos maternos. El parto era un acontecimiento frecuente, natural y, sobre todo, instintivo. Por una parte, la familia rodeaba a la mujer para reconfortarla y, por otra, una simple complicación banal no remediada a tiempo, podía poner en peligro la vida de la madre y de su hijo.

Cuando la medicina empezó a ocuparse un poco más del embarazo, se planteó el problema de la asistencia materno — fetal para aliviar los dolores del parto. La tasa de mortalidad, reducida a mínimos en Occidente, demostró el gran éxito obtenido en este campo.

Sin embargo, las mujeres tuvieron que pagar el precio de este progreso, dejar sus casas y acudir al hospital, estar en un lugar anónimo y sujetas al estricto control del personal sanitario, obligadas a adoptar una posición determinada para dar a luz. Toda una revolución.

En este momento que se plantea la idea de ofrecer a las mujeres la posibilidad de vivir la experiencia de traer al mundo a un pequeño ser como protagonista y en un clima sereno. Por ello, en los cursos de preparación al parto se ofrece una ocasión excepcional de aprender las técnicas para hacer que el momento del parto sea percibido como un momento único y no como un momento para olvidar ya que el dolor es demasiado intenso, así como conocer las técnicas para procurar los primeros cuidados al recién nacido. Además a los futuros padres se les enseña a conocer más profundamente las preocupaciones de sus parejas y prepararles para presenciar el momento del parto y ser de utilidad para la mujer.

Existen diversos métodos, cada uno inspirado en una filosofía diferente, pero todos con el objetivo de proporcionar confianza y capacidad de auto control a la mujer para que afronte el parto sin demasiada ansiedad.

La respiración autógena

Es el método más conocido. Fundado en técnicas de respiración y autosugestión, tiene por objetivo deshacerse de las tensiones emotivas y musculares que acompañan a las situaciones estresantes.

A partir del séptimo mes de embarazo, las mujeres aprenden, mediante ejercicios repetitivos, a focalizar su atención en sensaciones placenteras y a controlar sus músculos con la ayuda de ejercicios de respiración amplios y profundos, parecidos a los del sueño. Durante el parto, si los ejercicios están bien hechos, se revelan importantísimos para atenuar el dolor y coordinar el esfuerzo de expulsión y la respiración para recuperarse entre contracción y contracción.

El yoga

El término deriva del sánscrito "yuj", que significa "unir", haciendo referencia a la integración perfecta entre el cuerpo y el espíritu de una persona adulta y estable. Su objetivo está definido ya por su nombre : se trata de una actitud psicofísica, un arte anclado en la historia antigua del ascetismo indio.

Durante el transcurso del embarazo, las posturas de yoga (asana) sugeridas a partir del quinto mes, son útiles para tonificar toda la musculatura de esqueleto y, en particular, la zona dorsal y pélvica, lo que será muy útil en el momento del parto.

Los movimientos suaves y rítmicos de la respiración inducen la relajación del espíritu y el cuerpo de la mujer que se prepara para dar a luz. Su parto será más fácil y su recuperación menos difícil.

 

Además existen otros métodos como la gimnasia en el agua, el parto activo o la hipnosis, que tienen por objetivo la restitución de los movimientos instintivos de la mujer y sus posturas naturales. Naturalmente será cada mujer la que elegirá el método más conveniente siguiendo las indicaciones de su ginecólogo, ya que pueden existir ciertas contra indicaciones y que explicará claramente los beneficios de cada uno de los métodos.

Para que el alumbramiento sea un éxito total, debe consagrar un poco de tiempo cada día a los ejercicios aprendidos en los cursos de preparación al parto y a la concentración.

En cualquier caso, será en la sala de partos en la que la verdad saldrá a relucir : el miedo, la angustia, la inseguridad, la percepción lenta del tiempo, la débil capacidad de escuchar las indicaciones del médico y la comadrona.

Pero, quien ha sabido vivir el embarazo con confianza y responsabilidad, con los cuidados y la atención de su pareja y en un ambiente sereno, será capaz de apretar los dientes y vivir con toda alegría un momento único y maravilloso.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.