Desarrollando el aprendizaje de los niños

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No ha habido en la historia de la Humanidad, ningún científico que haya sido la mitad de curioso que cualquier niño entre los 18 meses y los 4 años de edad. Nosotros, los adultos, hemos confundido esta asombrosa curiosidad que tienen los bebés sobre todas las cosas. El deseo, la necesidad de saber que és lo que están viendo, como funciona, para que sirve, como se hace, etc. Desde luego que hemos observado a nuestros niños cuidadosamente, pero no siempre hemos llegado a comprender lo que sus actos significan y es por eso que en algunas ocasiones lo confundimos con la falta de capacidad para concentrarse. En primer lugar, mucha gente utiliza frecuentemente dos palabras muy distintas como si fueran lo mismo. Esas palabras son “aprender” y “educar”. El American College Dictionary, nos dice que “aprender” significa: Adquirir conocimientos o especialización, mediante estudio, enseñanza o experiencia y “Educar” significa: Desarrollar las facultades y capacidad, mediante el aprendizaje, instrucción o enseñanza escolar. Dicho de otro modo, aprender se refiere generalmente al proceso que sigue el que está adquiriendo conocimientos, mientras que educar resulta ser a menudo, el proceso de aprendizaje dirigido por un profesor o por un colegio. Debido a esto, creemos que, como la educación formal comienza a los 6 años, el proceso de aprendizaje también comienza a esa edad. Nada más lejos de la verdad!. Lo cierto es que un niño comienza a aprender inmediatamente después de su nacimiento y antes de ir al colegio, ya ha adquirido una fantástica cantidad de conocimientos obtenidos hecho por hecho, quizá mayor que lo que pueda aprender en el resto de su vida. Ya ha aprendido la mayoría de los hechos básicos sobre él, su familia y las personas más cercanas. Ha aprendido cosas sobre sus vecinos y su relación con ellos, su mundo y su relación con él y otra multitud de hechos que son literalmente innumerables. Lo mas significativo es que ha aprendido por lo menos una lengua, y a veces más de una. El proceso de aprendizaje a través de estos años, ocurre a una gran velocidad, a no ser que nosotros mismos les impidamos o les pongamos trabas en este proceso. Si apreciamos y les estimulamos, el proceso alcanzará un promedio verdaderamente increíble en el infante. Porque por naturaleza, el niño pequeñito arde en un deseo infinito de aprender.  Pero si con nuestra actitud hacemos que disminuya el deseo de aprender, si limitamos las experiencias que tiene que vivir, o a las que lo exponemos, si aislamos al pequeño de tener relación con otros niños,  contribuiremos a apagar su deseo y apartarlo de una convivencia sana y natural con demás. Claro que también podemos aumentar su aprendizaje notablemente, por el solo hecho de suprimir muchas de las restricciones físicas, a las que en ocasiones los sometemos. Los padres somos los encargados de multiplicar poderosamente los conocimientos que adquiere el pequeño e incluso su potencial, si apreciamos como es debido su tremenda capacidad de aprender y le damos oportunidades ilimitadas, mientras le estimulamos simultáneamente a que lo haga, la capacidad de aprendizaje del pequeño ¡será asombrosa!.[indeed-social-locker sm_list='fb,tw' sm_lock_bk='#f0cece' sm_template='ism_template_1' sm_list_align='horizontal' sm_display_counts='true' sm_display_full_name='true' sm_lock_padding=0 sm_lock_bk='' sm_d_text='¡Baja este articulo en PDF al compartirlo! ' ]Puedes bajar el artículo en formato PDF : Desarrollando el aprendizaje de los niños[/indeed-social-locker]