El chupete, ¿Si o No?

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Las opiniones acerca del uso del chupete se encuentran generalmente divididas. Están quienes consideran que se trata de un vicio a evitar a toda costa. Para otros, es la solución frente a muchos problemas del bebé. Estos son algunos argumentos que pueden ayudarte a decidir qué es lo que te parece mejor para tu bebé: A favor del chupete… El chupete no causa daño psicológico ni físico, incluso con respecto a la dentición. Actualmente hay chupetes que se adaptan de manera adecuada al desarrollo bucal del bebé sin interferir con el crecimiento de sus dientes. En inglés, al chupete se le dice pacifier, que significa pacificador. De hecho, se trata de un buen recurso que suele calmar tanto al bebé como a sus padres en momentos difíciles. El bebé necesita chupetear aún fuera del momento de la alimentación. Este chupeteo proporciona placer al bebé calmando su ansiedad. No hay que olvidar que él ha comenzado a chupar su dedo desde antes de nacer. Dejar al bebé calmarse con el chupete es permitir hacer un puente entre él y su mamá. Ella no puede estar siempre allí, pero le proporciona el chupete para acompañarlo en su lugar y darle la ilusión de estar cerca su pecho. En contra del chupete… Cuando el bebé es muy chiquito y la lactancia aún no se ha establecido firmemente, ofrecerle un chupete puede hacer que sacie su necesidad de succión antes de llegar al pecho y que entonces no le queden fuerzas o deseo de mamar. Si, cuando el bebé tiene hambre, uno intenta reemplazar el pecho o la mamadera ofreciendo el chupete lo que logrará es que el bebé se ponga furioso, no acepte el chupete y además trague aire al llorar provocandole gases innecesarios. A veces los padres utilizan el chupete en función de su conveniencia y no de la necesidad de chupar del bebé. Hay que estar alerta con respecto a esta posibilidad y preguntarse quién necesita más el chupete cada vez que se le ofrece al bebé. Si un bebé aprende a quedarse dormido con el chupete, es posible que se despierte cuando éste se le cae o que al despertar requiera seguir chupándolo aunque ya no lo tenga puesto. Esta puede convertirse en una verdadera dificultad a la hora de dormir.