El primer baño del bebe

Comparte con tus familiares y amigas

Los padres primerizos se enfrentan a una gran cantidad de interrogantes y cada acontecimiento es nuevo. Entre las novedades los recién padres se encuentran con el primer baño del bebé; además porque el bebé se vuelve escurridizo, se retuerce y en ocasiones grita, así que algunos padres pueden sentir impotencia o llenarse de estrés, pero no es algo grave con la práctica este acto se vuelve fácil y pronto el bebé se encontrará chapoteando en el agua. La frecuencia para bañar al bebé dependerá en gran medida de la edad del recién nacido. Así para estos dos o tres veces a la semana es suficiente, siempre y cuando permanezca el área del pañal bien limpia y lave la carita y manos varias veces en el día. Así, que a medida que vaya creciendo el bebé va a necesitar un baño con más regularidad, sobre todo después que ya ha comenzado a gatear y a tener sus primeras comidas sólidas. Y cuando el bebé ya camine se deberá dar un baño casi todas las noches, esto le ayudará a calmarse antes de ir a la cama. Ahora bien, la mejor hora para bañar un recién nacido es antes de darle de comer, si no está con demasiada hambre. Y si lo baña muy pronto después de comer puede vomitarse. Para los bebés más grandes el baño antes de ir a dormir es de gran ayuda porque lo prepara para una noche tranquila. Una magnífica rutina es un buen baño, la lectura de un cuento y el acompañarlo a la cama. Pero, no hay que negar el baño en el momento en que el bebé también lo solicite. No se debe olvidar que antes que el resto del cordón umbilical se caiga, esto sucede entre 10 días y tres semanas después del nacimiento, es mejor dar al bebé baños de esponja para evitar que el ombligo se moje. La forma correcta de realizar este procedimiento es: acostar al bebé encima de una superficie plana, suave y limpia, encima de un toalla. Allí se tiene a mano un recipiente con agua tibia y la esponja. Se debe mantener al bebé con una cobija suave e ir descubriéndolo parte por parte y así lavarlo completamente. Con la toalla de mano se va secando el área dándole golpecitos suave y así hasta completar su cuerpo. Si por alguna razón se moja el cordón umbilical, se utiliza una toalla para secarlo con toques muy suaves. Cuando el cordón caiga es cuando realmente el bebé está listo para un verdadero baño en la tina o en su nueva bañera. Se recomienda tener a mano todo lo que va a necesitar: la toalla con capucha, las moticas de algodón, el champú que no vaya a irritar sus ojos, el jabón exclusivo para bebé o baño líquido, un cepillo pequeño para bebé. No es conveniente utilizar desde edad temprana el jabón porque realmente éste puede resecar la suavidad de la piel y eliminar los humectantes naturales. Respecto al agua solo se necesita 2 pulgadas de agua tibia, para la cara se coloca la toallita tibia e igual en la barriguita sobre todo evitando que le dé frío. Los baños deben ser cortos y no olvidar siempre tener una mano encima del bebé.