El secreto para que sus hijos tengan una buena salud bucal

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El gozar de una buena salud bucal no consiste solo en tener una dentadura bonita. La salud bucal va más allá. Es una realidad que sólo visitamos al odontólogo cuando no queda más remedio al aquejarnos el dolor de alguna muela o diente que ya estando con él, nos dice que está irremediablemente picado y es muy probable que tenga que realizar una extracción. De lo que nadie te advirtió es que, al aceptar tu rol de mamá, eres responsable de absolutamente todo lo que tus hijos tengan, bueno o malo. Entonces la salud dental que tengan tus hijos al llegar a la adultez será también responsabilidad tuya.

Entonces vendrá la pregunta del porqué. Sencillamente porque la atención que le brindaste a tu hijo desde pequeño, se verá reflejado entre otras muchas cosas, en su dentadura. Cuando estás al pendiente de él desde que salen sus primeros dientes y hasta que está en edad de aprender a lavar sus dientes, debes vigilar que lo haga y además que lo haga bien. Aun cuando haya sobrepasado los 10 años, debes seguir atenta al aseo bucal que tiene, revisando que lave sus dientes después de ingerir sus alimentos.

Cabe mencionar la importancia del aseo bucal sobre todo antes de dormir. Es por todos conocido que es el aseo más importante de los 3 que hay, por la gran cantidad de bacterias y comida que malamente se almacenará durante varias horas. Así tu pequeño ya se encuentre dormido, si sabes que no se ha lavado los dientes no debes ser blanda y levantarlo para que lo haga. Se hará el dormido, te dirá que tiene mucho sueño, que está muy cansado o que ya se metió a la cama y no se puede parar. No debes justificar sus pretextos y dejarlo que se salga con la suya. Así tu hijo sabrá que si se va a la cama sin haber aseado sus dientes, se tendrá que levantar irremediablemente a hacerlo porque tú estarás ahí para vigilar que se cumpla con ese hábito. Te aseguro que tus hijos cuando sean adultos te agradecerán tanta insistencia.

En una ocasión observé a un pequeño que había mudado ya todos los dientes de leche y estaban ya apareciendo los definitivos. Al no tener ningún tipo de injerencia sobre él sólo le di el consejo de que cuidara su dentadura, ya que no todos tenemos la fortuna de contar con unos dientes que salgan derechos y bonitos. Él así los tenía. Desafortunadamente su madre no puso empeño alguno en cuidarlo (en ningún aspecto). Al día de hoy es un joven con dientes grandes y derechos, pero con un color tan amarillo que pareciera de fumador. Esto fue resultado de que nunca se lavó los dientes porque simplemente no lo educaron para hacerlo, no hubo quién le estuviera insistiendo cada que fuera necesario que lavara su boca. Y el origen es la madre que para empezar, tiene absolutamente todos los dientes podridos tanto que a su mediana edad usa por lo menos la dentadura de la parte de arriba. Culpa también de su respectiva mamá.

Con estos consejos lograrás fomentar en tu pequeño uno de los mejores hábitos que existen, para que cuando sea grande, no le aquejen tantos problemas que fácilmente nos damos cuenta, pueden ser arrastrados desde nuestra niñez.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.