El Yoga te ayuda a controlar los cambios de estado de animo durante el embarazo

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¿Cuántas veces al día habla consigo misma? Probablemente mientras se hace esta pregunta de pronto se da cuenta que en este preciso instante lo está haciendo, y al estar embarazada el ritmo de palabras cruzando la mente por minuto, incluso por cada segundo, es exponencial; futuro, presente, compras pendientes, pareja, trabajo, los niños y por supuesto, las preocupaciones propias del embarazo se van amontonando día a día en nuestros pensamientos, llegando a ser abrumadores. Pero, en el mundo que corre cada vez más y más exigente, las mujeres triunfan y demuestran mantener la calma y tener todo bajo control (aunque por dentro seamos un manojo de nervios y ansiedades). No podemos olvidar la carga emocional que también nuestras parejas llevan e imprimen en nosotras durante la dulce espera. Algunas vece s estas tensiones, por demás normales y aceptables, pueden llegar a alterar nuestra relación de pareja, haciéndonos sentir inseguras, abrumadas, cansadas emocionalmente, llevando a reflejar estos síntomas en nuestro físico, nuestro estado de ánimo, nuestra sexualidad y por ende en la forma en como interactuamos con el otro. Pero, ¿Cómo podemos controlar las emociones y relajar la mente, precisamente en el período de tiempo en el que nuestras hormonas y algunas condiciones del cuerpo no colaboran? El practicar actividades físicas durante el embarazo puede representar una solución al dilema, y a esto el yoga es una excelente opción que brinda un equilibrio entre la calma en los pensamientos y la salud en el cuerpo. Por sí solo, practicar yoga regularmente ofrece increíbles beneficios; practicarlo durante el embarazo es sumamente provechoso, ya que trabaja áreas fundamentales que te harán sentir en excelente forma, encontrar la manera de dejar fluir los pensamientos, mejorar la técnica respiratoria (tan necesaria y útil a la hora del parto), enseña a relajar el cuerpo, incrementa la flexibilidad, disminuye la rigidez en las articulaciones, ayuda a la mejor circulación de sangre y oxigeno por el cuerpo aliviando la hinchazón en pies y piernas y mejorando notablemente la apariencia de la piel. Cualquier persona puede practicar yoga. Para cada caso encontrará una serie de movimientos o asanas adecuado para su condición. Durante el embarazo practicar yoga puede significar un cambio radical en la manera de llevarlo, ya que al relajar la mente y mejorar las condiciones físicas ayuda a sentirnos más seguras, más lindas y confiadas en nuestra esencia femenina, cosa que muy seguramente nuestra pareja notará, y agradecerá los beneficios que el yoga dará a su estado de ánimo, apariencia física, flexibilidad y buena disposición a la intimidad porque al yoga actuar tan positivamente nos dispone en humor para el acercamiento y la sexualidad, estimulando los sentidos y haciéndolos más receptivos a los estímulos en la piel de besos y caricias. De hecho, la sexualidad puede considerarse como parte del tratamiento yoguístico, y el yoga pasar a ser parte de nuestra sexualidad. Atrévete y compruébalo, tu mente, tu cuerpo y la intimidad con tu pareja te lo agradecerán.