Embarazada y hermosa

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Muchos hombres piensan y sienten que el encanto y la sensualidad de la mujer aumentan cuando está esperando un bebé. Tal vez se debe a que junto con su peso y el tamaño de su abdomen aumenta también su dulzura. Su cuerpo se ve más femenino, más delicado que nunca. Tal vez simplemente se ve hermosa porque desborda felicidad. Sin embargo ese pensamiento no coincide siempre con lo que sienten las futuras mamás. Su vientre abultado es motivo de preocupación, ¿Cómo quedaré después de que el bebé nazca? ¿Y si no pierdo el peso que subí? Se preguntan muchas mamás preocupadas. Tus pies se hinchan al igual que sus piernas, todo crece y en el último trimestre ya no te entra ningún calzado de los que tienes en su casa debido a que tus pies pueden aumentar hasta dos tallas. Crece considerablemente también el tamaño de tus caderas y tus pechos. Muchas veces las estrías aparecen en el vientre y los pechos llenando de preocupación a las mamás que están esperando un hijo. La belleza es subjetiva y cambiante según las culturas y las épocas. Si consideramos que la hermosura de una persona radica principalmente en la belleza de su alma, ¿qué puede existir más bello que alguien que alberga una vida en su vientre? En nuestras culturas perfeccionistas y poco tolerantes a la diferencia, muchas personas piensan que ser bella es solamente sinónimo de juventud y de tener las irreales y “perfectas”  medidas de 90-60-90. Sin embargo, la confianza que trasmitas y tu autoestima harán que te veas y los demás te vean hermosa. Disfruta de estos cambios, luego todo suele volver a su lugar de una manera armoniosa y natural. Si te sientes cómoda y segura eso también se transformará en un arma de seducción. Realiza caminatas al aire libre para verte y sentirte saludable. Es un ejercicio excelente y si lo haces escuchando música lo disfrutarás más todavía. Las caminatas ayudarán a que tu peso suba dentro de los límites esperados y saludables y te sientas ágil y dinámica. Come y duerme bien. Ser saludable también es sinónimo de ser bella. Cuida tu cabello, usa tratamientos y productos de buena calidad. Vístete con prendas que te sienten bien y resalten tus nuevos atributos sin por ello ser excesivamente provocativos. Lleva tus uñas bien cuidadas y arregladas. Utiliza cremas para manos y cuerpo que además de tener un delicioso perfume mantienen la humedad y suavidad de tu piel. Durante tu embarazo, parada frente a un espejo de tu casa mírate, obsérvate, regálate elogios y disfruta de los cambios. Si belleza es sinónimo de armonía, y tu alma nunca estuvo en presencia de tanta perfección. Ese niño que crece, se alimenta y duerme en tu vientre es lo más hermoso y tierno que hayas conocido en toda tu vida. ¿No crees que es suficiente motivo para que te sientas más que hermosa? Andrea, una amiga, desde que está embarazada tiene un brillo diferente en sus ojos, su sonrisa abierta y relajada hacen que se vea muy distinta a la joven estresada y seria que conocí en el colegio secundario. Está más bella, sí. Se siente feliz y eso la hace ver realmente hermosa. Dice que Diego, su compañero hace 5 años, la busca más en la intimidad, la llena de piropos y se ha vuelto romántico como nunca antes.