Embarazo: Nueve meses de cambios totales

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Desde que una futura mamá se entera de que está esperando un bebé hasta varios meses después de su nacimiento su cuerpo y estado de ánimo pasan por una montaña rusa de cambios y emocionantes alteraciones.

Es bueno saber lo que le sucede a muchas madres para que no la sorprendan y los pueda tomar de la manera más natural y llevadera posible. Del mismo modo, si notamos algún cambio que nos produce temor o desconfianza, nada mejor que consultarle a nuestro ginecólogo antes de tomar cualquier medicamento o decisión.

Los cambios físicos y emocionales durante el embarazo no son iguales en todas las mujeres embarazadas.

Somos únicas, nuestros cuerpos y sentimientos también lo son. Hay muchas hormonas dando vueltas en el organismo y eso tiene su precio de alguna manera. Sin embargo, no hay reglas generales. Se reiteran cambios comunes que es bueno conocer para sentirnos más tranquilas y seguras durante estos meses maravillosos. Uno de los primeros síntomas del embarazo suelen ser las náuseas, a veces acompañadas de vómitos pero no necesariamente. Así como hay futuras madres que las tienen, no es la regla general. Esto suele suceder por las mañanas al levantarnos pero a veces un perfume o una comida puede provocarlas también. Son bastante frecuentes los tres primeros meses del embarazo.

En el primer trimestre también aumenta el cansancio y solemos tener más sueño. Si la futura mamá ya visitó a su médico, realizó todos los análisis de rutina y verificó que no tiene anemia, entonces puede dormir cómodamente y sin culpa. Ya vendrán meses de desvelo cuando llegue el bebé. Otro cambio es que aumenta notablemente el tamaño de los pechos, el abdomen y lógicamente subimos de peso. Todo esto debe ser controlado mes a mes por el ginecólogo que programará cada visita para que la futura mamá tenga un embarazo saludable. Es importante recordar que el embarazo es un estado natural en cualquier mujer para el cual la naturaleza nos prepara con perfecta sabiduría y no una enfermedad por lo que, con ciertos cuidados la futura mamá puede llevar una vida completamente normal.

Es posible que durante el segundo trimestre aumente la acidez. Comer saludablemente, evitar las frituras o comidas muy condimentadas o envasadas es de gran ayuda. Si es necesario consultar al médico y preguntarle por algún antiácido puede ser una buena opción si la comida saludable no es suficiente.

Al nacer el bebé nuestro cuerpo queda hinchado por cierta retención de líquidos para lo que es de gran ayuda la lactancia. El vínculo que establece entre madre e hijo es único y maravilloso. Pocas sensaciones son tan íntimamente placenteras como el contacto y la experiencia que brinda la lactancia.

Luego del parto el vientre muchas veces queda agrandado y con flacidez, esto pasa con el tiempo y se puede recuperar la tonicidad muscular y mejorar su aspecto con ejercicio periódico y una buena dieta. La aparición de estrías es normal. Los cambios emocionales también se hacen sentir. En los meses de gestación las futuras mamás están más sensibles, sienten a veces deseos de llorar sin motivo o por razones que antes les parecían ridículas.

Al nacer el bebé muchas madres por el desvelo y la tensión emocional que provoca atender al nuevo integrante de la familia se tornan irascibles, aumenta su ansiedad y nerviosismo y algunas tienen un sentimiento de melancolía o tristeza que si perdura por varias semanas debe consultarse con el médico.

A pesar de todo esto, no existe en el mundo experiencia comparable a la maternidad por la satisfacción y sentimiento de realización personal que brinda y por la inmensa felicidad que proporciona ver ese ser pequeño, tierno y maravilloso que nos cambia la vida para siempre. Ver su rostro durmiendo en completa paz nos hace olvidar de todos los dolores y molestias.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.