Embarazo a partir de los 40 años

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Cada vez más, el embarazo se ve libre de la edad. Los nuevos descubrimientos médicos permiten a las mujeres mayores de 40 años desarrollar su embarazo en total seguridad (tanto para ellas como para su hijo). Por otra parte, las mujeres tienen la menopausia mucho más tarde, la esperanza de vida aumenta (en las mujeres se sitúa en 80 años y la menopausia llega alrededor de los 50). La decisión de concebir un hijo a estas edades puede comprenderse.

Muy a menudo, las mujeres que desean tener un hijo a esta edad suelen haber formado una nueva pareja recientemente. Después de algunos años de vida conyugal, la pareja puede separarse o divorciarse. Una nueva pareja se forma y una de las dos partes (o las dos) tiene una edad avanzada. Sin embargo esta pareja manifiesta su deseo de tener un nuevo hijo.

Otra situación típica es aquella en la que la pareja ha privilegiado la vida profesional durante unos años y ha postpuesto los planes de tener descendencia. Una vez que la pareja se ha estabilizado en su carrera, las dos partes deciden tener un hijo antes de que sea demasiado tarde.

También puede ocurrir que la pareja tenga problemas de procreación y que, después de varios intentos fallidos de fecundación in vitro, la suerte les ha sonreído.

En la actualidad, la vigilancia médica del embarazo permite evitar los problemas relacionados con la avanzada edad de la madre. Gracias a la punción amniótica, las ecografías… el embarazo está mejor controlado y las posibles patologías, tratadas. Tanto para la madre como para el bebé, los riesgos son mínimos.

En el momento del nacimiento, la vida cambia por completo para la madre. Mucho más si se trata de una madre que ha pasado los 40 y para la que es su primer hijo. Las salidas, las fiestas, los viajes al extranjero, la movilidad, la flexibilidad profesional…toda la vida se verá marcada por este nacimiento. La nueva madre tendrá que modificar sus hábitos.

Sin embargo, si la mujer ya ha sido madre, tendrá que volver a adaptarse a las inquietudes y el cansancio que supone tener un niño pequeño, pero también disfrutar plenamente de la alegría que supone.

Algunas madres de 35 o 40 años se sentirán más serenas que las que tienen 25 dada su mayor estabilidad laboral. Si te sientes preparada para esta gran aventura, quédate tranquila porque el proyecto es totalmente razonable.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.