Exceso de leche durante la lactancia

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A pesar de lo excelente que es el consumo de leche materna para el bebé, pueden surgir diferentes anomalías o complicaciones que podrían afectar a la lactancia del bebé. En algunas ocasiones sobre todo en las semanas recientes después del parto, algunas mujeres pueden presentar la particular anomalía de sobre producir leche, esto es perjudicial tanto para la madre como para el bebé.

Para la madre el tener una sobre producción de leche puede producir que sean más propensas a tener grietas en los pezones o padecer mastitis. Mientras que para el bebé puede ocasionar otro tipo de problemas como que sea difícil poder consumir la leche que está succionando si la leche baja muy fuerte, en el bebé también podría haber más gases de lo normal y más cólicos también.

Lo recomendable es equilibrar la producción de leche con la necesidad del bebé, es necesario que antes de dar de amamantar se extraiga una cantidad pequeña de leche que se le va a dar al bebé eso facilitará que el bebé pueda tomar de la aureola con su boca.

Para poder evitar que el bebé no se ahogue al tomar leche y no tenga ningún susto por la gran cantidad de leche que baje o la fuerza con que lo haga, una buena posición del bebé para alimentarlo, esa en la que la madre se recuesta sobre su espalda y deja al bebé sobre de ella para que se amamante, sosteniéndole de su frente para que no corra el riesgo de asfixiarse. El bebé se ubica en la parte de las costillas de la mamá.

Es bastante útil que cada vez que se le dé de amamantar al bebé se alternen los pechos, esto beneficia ya que el bebé toma de un pecho hasta que esté vacío y la lactosa que ingiera será menor, así sus cólicos disminuyen al igual que sus gases. El pecho que no se utiliza retiene la leche de esta forma es que va produciendo cada vez menos leche.

Si hay presencia de dolor o alguna molestia podría realizarse una auto extracción de leche, pero no hasta dejar vacío el pecho. Otra de las recomendaciones es que le saques el “sapito” al bebé luego de amamantarlo, si después de esto el bebé quiere más, pues sigue amamantándolo con el mismo pecho, eso si el tiempo transcurrido no es mayor a 60 minutos.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.