La consciencia del cuerpo

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Al comienzo de la vida, el bebé no tiene consciencia de su cuerpo. No se sabe diferente de su madre. Para tu hijo, la madre y él (o ella) forman una sola persona. Progresivamente, va a tomar consciencia de él mismo, los límites de su cuerpo, de los que son los otros y lo que es él.

Esta fase ocurre cuando el niño tiene alrededor de 7 u 8 meses y se la conoce como "fase del espejo". Es una etapa del desarrollo del bebé que le permite reconocerse e identificar su propio cuerpo.

Hacia los 4 meses, el bebé reacciona ante su propia imagen, como si fuera otro niño diferente. Sin embargo, si es la madre la que aparece en el espejo, el niño la reconocerá directamente.

Cuando el niño tiene 7 u 8 meses, ya ha explorado suficientemente su cuerpo, ya sea con la boca o las manos. También identifica las caras de las personas que están frecuentemente con él y reacciona cuando se le llama por su nombre.

A esta edad, el bebé se siente atraído por los espejos y pasa mucho tiempo delante de ellos, hablando consigo mismo, haciendo muecas. Desde ahora reconoce su imagen.

Cuando el niño se mira en el espejo, está esperando una reacción de la "otra persona" que está delante de él. Incluso intentará dar la mano a la imagen que tiene delante. Si los padres se ponen detrás de él, reaccionará ante la imagen. Cuando el niño se da la vuelta para ver dónde están realmente, habrá entendido el principio del reflejo en el espejo. De la misma manera, si tiene algo en la cara, tendrá el reflejo de quitárselo, prueba dándole un beso en la frente con carmín rojo y verás cuál es su reacción.

Esta fase del "espejo" tiene un valor simbólico importante: prueba que el niño tiene una imagen de su cuerpo, de lo que es. Sin embargo, sólo será a partir de los dos años cuando relacionará la imagen que ve en el espejo con su propio cuerpo. De esta manera descubre progresivamente el espacio y las relaciones espaciales.

No temas dejar a tu hijo delante de un espejo (que deberá estar bien sujeto para que no pueda lastimar al pequeño. De esta manera percibirá su "esquema corporal", visualizará las distintas partes de su cuerpo, incluso aquellas que no ve con frecuencia (su cuello, su cara, su pelo, su espalda). De nuevo, juego y desarrollo se dan la mano.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.