La Importancia de Ejercitar el Suelo Pélvico

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El conjunto de músculos situados en la base de la pelvis es lo que se conoce como el suelo pélvico, están dispuestos como una hamaca que van a servir de apoyo tanto a la vejiga como al intestino grueso y al útero. Se divide en dos zonas: una es la zona anterior donde se encuentra la vagina y la uretra y la otra zona es la posterior donde se encuentra el orificio anal. Por ser un conjunto de músculos se pueden ejercitar y debe ser algo vital ejercitarlos para evitar algún tipo de disfunciones sexuales y también como alteraciones tales como los prolapsos y las incontinencias urinarias.

Son muchas las mujeres que debido a la relajación del esfínter uretral y del peso que adquiere el bebé, puede tener pérdida de orina, de ahí, la recomendación de tener un buen estado de la musculatura del suelo pélvico y así se evita esas pequeñas fugas. Igualmente es importante relajarlo y contraerlo a voluntad para tener un control total de los pujos durante el parto. Cuando se tiene un buen suelo pélvico se asegura una rápida recuperación y la disminución de sufrir incontinencia todo por el esfuerzo. Y para no ir a tener un desgarro durante el parto.

Siendo así, el suelo pélvico tiene una función preponderante en el parto, por lo que es muy importante tenerlo tonificado. No olvidemos que el suelo pélvico es la franja muscular situada entre el pubis y el cóccix (último tramo de la columna vertebral) y el determinante en el momento del parto y lógicamente es básico tonificarlo después de dar a luz, esto hace parte de la salud femenina.

Ahora bien, la forma de entrenar y mantener el suelo pélvico firme y recuperar de manera eficaz tras el parto es practicar los famosos ejercicios de Kegel, estos se tratan de una serie de contracciones controlando todos los músculos pélvicos. Una de las mejores posiciones es estar sobre una superficie plana con la espalda pegada a la superficie, las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Se inicia con unas contracciones lentas, donde es básico retraer los músculos por cinco segundos y relajarlos otros cinco mientras se hace una respiración suave. Con diez repeticiones en el día es suficiente. Otro movimiento exige un mayor control de los músculos, para esto es necesario imaginar el movimiento de un ascensor, se comienza contrayendo los músculos de forma suave y poco a poco de abajo a arriba, se mantiene allí unos segundos antes de continuar el ascenso de la contracción. El último ejercicio es conocido como contracción onda. Están en juego los músculos que rodean la uretra y los de la zona anal. Se contrae los primeros y después los segundos, relajando de atrás a adelante.

Otro de los consejos para mantener en forma el suelo pélvico es orinar con frecuencia, evitar un excesivo consumo de líquidos, mantener una postura recta es primordial. Las mujeres con la espalda curva van a cargar el peso sobre abdomen y no es nada beneficioso. Intentar mantener una buena regularidad intestinal, debido que el estreñimiento puede dañar el suelo pélvico. Evitar el uso de jabones agresivos y escoge los suaves. Tratar de mantener un peso acorde y estable y por último orinar antes de mantener la relación sexual.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.