La Otitis : La Infección de Oído mas Común en los Niños

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La otitis es una infección en el oído medio de las más comunes produciendo un dolor que el algunos es leve, pero en otros puede provocar un llanto continuo en el niño. En los lactantes ocasiona en él mucha intranquilidad, dificultades para dormir y un llanto nocturno, debido que el oído duele más cuando está acostado, ya que la presión en su interior aumenta en posición horizontal e igual van a tener un rechazo al biberón ya que al tragar les duele. En los niños más grandes suelen expresar que la sensación es la de tener el oído tapado o en cambio “oír menos”, de igual manera puede presentar síntomas de resfriado, obstrucción nasal, mucosidad, dolor de garganta, ojos rojos. Una tercera parte de los niños con otitis va a presentar fiebre y puede ser una fiebre alta en los bebés y niños pequeños. La otitis afecta la parte externa del oído, desde el tímpano hacia afuera que es llamada la otitis externa o la parte media llamada a otitis media. Por lo general en los meses fríos la otitis más común es la del oído medio. Se produce por la entrada en el oído de bacterias procedentes de la garganta o la nariz. Ya que ambas están comunicadas con el oído medio mediante un conducto que presenta la forma de un tubo llamado trompa de Eustaquio. La otitis se vuelve habitual en el momento en que dicho conducto se llena de mucosidades. Los síntomas que presenta la otitis es el dolor de oído, fiebre y malestar en general que aumenta en la noche. En los bebés puede provocarles vómitos, náuseas, inapetencia, diarrea y alteración en su sueño. El tratamiento para la otitis consiste en tomar antibióticos, el más común es la amoxicilina con ácido clavulánico, que tiene un amplio espectro. Ahora bien, si el niño tiene fiebre, lo aconsejable es recetarle un ibuprofeno para bajar la temperatura, además de calmar el dolor y reducir la inflamación. El Antibiótico se debe administrar en dosis recomendada por el pediatra, y depende de la edad del niño, cada ocho horas durante al menos diez días, con los alimentos o fuera de ellas. Ahora bien, si el pediatra receta otro antibiótico diferente, indicará la duración del mismo, los intervalos entre la diferente toma y la manera de administrarlo, no se debe olvidar que cada antibiótico es diferente. Igualmente no se debe interrumpir el tratamiento así el niño ya no presente un cuadro de fiebre o ya no le duela. Existe la opción de aminorar el dolor si no se tiene ibuprofeno y es utilizando remedios caseros como por ejemplo, colocar calor en la oreja, la mano caliente de la madre o un paño de lana calentado. También va ayudar limpiar las fosas nasales al menos tres veces en el día con suero fisiológico, debido que entre menos mucosidad presente menos dolerán sus oídos. En dado caso que el niño pierda el apetito no es para inquietarse, una vez pase la otitis él recuperará sus deseos de comer. Es conveniente ofrecerle leche y sus derivados e igualmente sus comidas preferidas.