La rivalidad entre hermanos: Aprende cómo manejar sus las peleas

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En las familias, es típico que exista algo de  rivalidad entre hermanos y es normal que durante el día pasen gran parte del tiempo peleándose mientras están juntos por cualquier cosa (por ejemplo la tele, los juguetes, atención de los padres). El hecho de competir es natural, siempre y cuando sea una competencia sana, de todos modos, esta es una situación que resulta muy incómoda y desesperante para los padres, a quienes se les dificulta saber cómo actuar para resolver los conflictos y a menudo llegan a estresarse. En la mayoría de los casos esta competencia es solo cosa de niños y después terminan adorándose y hasta siendo los mejores amigos.

Las continuas disputas pueden ser causadas por factores como:

  • Los celos: un niño puede no entender porque su hermano es tratado de forma diferente, ya sea que éste por su edad u otra causa requiera de un tratamiento especial. En otros casos, los padres consciente o inconscientemente tienen tratos no equitativos con sus hijos lo que genera molestias.
  • Influencia: los niños van captando lo que observan a su alrededor y cuando crecen en medio de un ambiente de discusiones y conflictos en casa, es fácil que tomen este modelo como referencia y adopten este tipo de comportamientos y conductas a la hora de resolver sus propios problemas, pues esto les parece algo normal.
  • El temperamento: cada persona tiene una personalidad diferente, el humor y el carácter de los hijos al pueden verse encontrados y allí se puede originar el conflicto.
Algunas cosas que puedes hacer para solucionarlo

En el momento que se presenta la pelea de hermanos, es importante que ante todo, los adultos conserven la calma, así darán un ejemplo a los hijos desde el primer momento, y por otro lado, escuchar los motivos de cada uno, preguntarles cómo se sienten (para que ellos sepan lo que siente el otro) por qué actuaron de determinada manera, y que sugieren para solucionar el problema; y así tomar una decisión lo más equitativa posible. No compare a un hijo con el otro, esto podría ser muy contraproducente.

Ten en cuenta
  • Tú como adulto que eres,  trata de  resolver tus conflictos familiares de la mejor manera y evita al máximo que los menores presencien peleas o discusiones en el hogar.
  • Trata de ser lo más equitativo posible en el trato de tus hijos, esto no quiere decir que debas tratarlos igual, porque cada niño es diferente, pero si ser imparcial con ellos.
  • Desde pequeños, enséñales normas de respeto y buen trato hacia los demás, te ahorrarás muchos problemas en el futuro. Algunos adres ven como una gracia las insolencias de los niños, y luego cuando crecen ya no los pueden corregir.  

Cada padre quiere lo mejor para sus hijos, y no es fácil ver que los seres a los que quieres tanto se peleen entre sí. Afortunadamente esto es algo que se puede solucionar, pero como todo proceso, es algo que lleva su tiempo, no esperes obtener resultados de la noche a la mañana, con paciencia y perseverancia verás que es si es posible.