Los primeros cuidados del bebé

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De las experiencias inolvidables es llegar con un recién nacido al hogar, es algo sumamente emocionante, pero indudablemente puede en algunas familias causar ciertos temores en torno a su cuidado. Un recién nacido tiene muchas necesidades, entre las más comunes que los padres primerizos encuentra es cómo alimentarlos o cómo cambiarles el pañal. Los problemas que con frecuencia presenta un bebé diferente a los de mayor edad es la irritación por los pañales sucios y la costra láctea.

Los primeros meses de vida de un recién nacido son de un aprendizaje diario para todos los integrantes de la familia y los primeros pasos en el proceso de comunicación. Por eso es tan importante que la madre esté cerca del recién nacido todo el tiempo.

Ambos tendrán que identificar sus sonidos y sus movimientos particulares. Para llegar al momento en que la madre diga: “ese llanto es de hambre”, “ese llanto es de cansancio”, “hace así cuando está entretenido”, etc.

Evita los nervios al atender a tu bebé

No hay porque estar nerviosa, ya se logró pasar y sobrevivir a los nueve meses de embarazo, los nervios propios del parto y del nacimiento, así que es normal que la invada la incertidumbre y la dominen por momentos los nervios sobre todo en algún tipo de cuidado especial que requiere el bebé.

Es normal tener una intimidación frente a un ser tan frágil, algunas normas básicas para tener en cuenta es: tener cuidado en sostener el cuello y la cabecita del recién nacido, y es necesario hacer lo mismo cuando lo transporte en posición erguida o cuando lo deje sobre una superficie horizontal. Lavarse las manos o utilizar antiséptico para manos, esto debido a que ellos no han desarrollado un sistema inmunitario resistente, de tal modo que son vulnerables a las infecciones, y solicitar de igual manera para todo aquel que vaya a manipular el bebé.

Los padres deben procurar no alarmarse a cada pequeña señal de inquietud que el bebé demuestre. Tienen que recordar que para él los ruidos son nuevos y que aún no sabe distinguir que es cada cosa y que por naturaleza reacciona a cada cosa que escucha.

Los primeros dias de tu bebé

Tu bebé, al venir al mundo, se encuentra en un ambiente completamente diferente de aquel en que ha vivido hasta entonces: la baja temperatura y la luz son dos factores para los que aún no está preparado, lo primero que hay que hacer para habituarlo a este nuevo medio es suministrarle durante las primeras horas el calor y la obscuridad necesarios, colocado en la cuna bien cubierto con mantas, en una habitación poco iluminada y mantenerlo cerca del cuerpo de la madre. Lo mismo sucederá cuando vuelva a cambiar de ambiente cuando vaya a su hogar, porque estará en un ambiente totalmente distinto a lo que hasta ahora conoce y necesitará de su tiempo para acoplarse a todo lo nuevo que lo rodea.

Durante los primeros días, el infante tiende a dormir la mayor parte del tiempo, gradualmente, la duración del sueño se irá reduciendo, pero debe permitirse al niño establecer esta reducción por propia iniciativa. El bebé se despertará por instinto cuando esté hambriento o molesto y con ello hace que le prestemos la atención y resolvamos lo que necesita. Si esto no sucede así, se le debe despertar a intervalos regulares para que tome su alimento e irle creando un horario.

Para el séptimo u octavo mes, deberá dormir dos largos periodos de algunas horas, uno por la mañana y el otro por la tarde. Y sin interrupciones por la noche durante 12 horas aproximadamente. El momento del cambio de pañales es algo que se tiene que volver rutinario y un ritual para el bebé. Solo así el pequeño se dejará mover y permitirá que lo aseen sin ningún problema, poniendo de su parte para que sea rápido y divertido.

Es importante que se establezcan horarios para sus actividad diarias, debido a que su régimen de vida durante el primer año ha de ser tal, que represente una buena iniciación hacia una saludable y alegre niñez.

Detalles Basicos para Cuidar a tu Bebé en los Primeros Dias

  • Asegurar bien al bebé cuando se lleve en el porta-bebés o en la silla para el coche, se debe sujetar con buena seguridad y limitar cualquier actividad que haga saltar al bebé o que sea demasiado brusca.
  • La postura correcta para acostar a un bebé después de comer es boca arriba, es la posición más segura y los gases le molestarán en menor medida. Y con esta posición se evita la muerte súbita.
  • Tener directrices para el aumento de peso, en los primeros cinco meses, la gran mayoría de bebés duplican su peso y hacia el final del primer año, ellos suelen pesar tres veces más del peso en su nacimiento. Por eso no es necesario pesar al bebé a diario y puede causarle una fuente de estrés innecesario. El pediatra es quien lleva un seguimiento exhaustivo, así si él detecta algo fuera de lo normal, tomará las medidas necesarias.
  • No hay porque preocuparse con las deposiciones del bebé, en general suelen hacer entre una y cuatro deposiciones al día los recién nacidos que se crían al pecho diferente a los que toman leche artificial.
  • Las manchas de leche en la ropa es un olor desagradable para muchos, esto se puede quitar colocando una mezcla de agua y levadura (una cuchara pequeña para una taza de agua). Así, no solo quitará el mal olor sino también la mancha. De igual manera no es aconsejable darle nada que no sea leche, ni siquiera infusiones y mucho menos nada preparado que se le haya comunicado con el fin de ayudarle a echar los gases.
  • Para el eructo que no es obligatorio pero que para la mayoría de los bebés los hace sentir bien la mejor forma es incorporarlos apoyándolos sobre el hombro o colocarlos boca abajo encima de las rodillas y se le da unas palmaditas en la espalda.

Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.