Manos que cuentan - Manual de Comunicación con Signos para Bebés

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Si eres madre o padre seguro que en alguna ocasión has pasado por un momento en el que parece que sabes lo que tu bebé te está pidiendo pero no acabas de acertar. Quizás sepas que tiene hambre y le ofrezcas un trozo de pan, un gajo de mandarina, un poco de plátano... Pero no es eso lo que te está pidiendo. Puede que te lance un manotazo porque quiere comer otra cosa pero ¡no sabes qué es! Una situación así acaba frecuentemente en una gran frustración por parte del bebé y de la mamá o papá que le acompaña. Los bebés se esfuerzan mucho por hacerse entender, pero hay situaciones en las que somos nosotros los que no conseguimos entenderlos a pesar del esfuerzo. Un balbuceo para referirse a algo que ha visto, un dedito señalando o una palabra para explicarnos lo que necesita... A pesar del esfuerzo del bebé por expresarse, para la persona adulta que está escuchando pueden sonar muy parecidos. ¿Y si te digo que hay una forma de ofrecer al bebé un recurso para comunicar lo que necesita y entendernos mejor? Este recurso existe y cada vez se está dando más a conocer. Es el uso de los signos de la lengua de signos. A través de esta herramienta comunicativa los bebés pueden expresar sus necesidades y su mundo interior. En vez de señalar o utilizar el mismo balbuceo para todo, pueden expresarnos concretamente algo que quieren en ese justo momento a través de un signo. Con el uso de los signos podemos potenciar esa capacidad comunicativa que tienen, dándoles una herramienta para expresar conceptos básicos pero precisos. Por ejemplo, en vez de señalar una manzana cuando la tienen delante, pueden decir "manzana" si quieren una, aunque no esté a la vista. Al igual que el bebé repite acciones con sus manos, como lanzar besos, decir “hola” o “adios”, pedir que le cojan en brazos, dar palmas... podemos mostrarle otros muchos signos para que los relacione con palabras, acciones, sentimientos,... El uso de signos con bebés ofrece muchísimas ventajas, tanto para los peques como para las personas que les acompañamos. Las principales son: Fortalece el vínculo emocional bebé-adulto, lo que genera mucha complicidad entre el bebé y la persona adulta. Mejora la comunicación en ambos sentidos. Ayuda en la formación del «yo» y a sentar las bases de la empatía. Estimula el aprendizaje de la lengua oral y el desarrollo intelectual. Favorece el desarrollo de la psicomotricidad, la atención visual y el control del espacio. Este gran recurso comunicativo puede empezar a usarse desde que el bebé tiene alrededor de los 6 meses. Si te interesa profundizar más puedes visitar Otanana.com o encargar “Manos que cuentan”, un libro con información precisa sobre cómo utilizar los signos para que tu bebé se pueda comunicar mucho antes de que pueda hacerlo a través de las palabras. Contiene un vocabulario de signos, fotos y muchos ejemplos para aprender con facilidad. Es ameno, económico y muy sencillo. Seguro que pronto podrás disfrutar más con tu bebé al sentirse este comprendido. https://www.youtube.com/watch?v=f-IHrZAIpTs