Maternidad precoz y el embarazo adolescente

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Las niñas de los países menos desarrollados se enfrentan a la dura realidad del embarazo adolescente. Muchas veces es por falta de orientación en temas de reproducción y conductas sexuales, a esto se le suma la irresponsabilidad de los jóvenes, por un descuido y en el peor de los casos por abuso sexual. La pobreza que afecta a nuestros pueblos es quizás el factor más influyente para que esta situación se dé con mucha frecuencia.

Al no estar preparadas ni física ni emocionalmente para el embarazo, es normal que estas adolecentes presenten muchos problemas de salud. Otro riesgo es el alto índice de mortalidad que existe en este tipo de embarazos, es decir bebés que no logran nacer.

Sin embargo, este artículo no está escrito para criticar ni señalar las conductas de las y los adolescente si no para decirles qué pueden hacer en todo el periodo de gestación.

Por la corta edad a la que estas mujeres se han convertido en madres es normal que tengan mucho miedo en cuanto a cómo será ese camino de nueve meses y a lo que viene después de dar a luz.

Es de recordar que no importa la edad en la madre haya quedado embarazada. Los cuidados que tiene una futura mamá adulta, son los mismos que debe tener una chica menor de edad. Por eso lo primero será ponerse en un control prenatal lo más antes posible. Lo más obvio sería que la madre sea muy joven y viva con sus padres, lo que provocaría que ésta no hable con sus progenitores, por miedo, hasta ya haber pasado varios meses desde el inicio del embarazo lo cual no es bueno para el bebé.

Las visitas al médico no son solo procedimientos de rutina o simple formalismo, sino para que se hagan los primeros exámenes y ver en qué condiciones se encuentra el ni niño o la niña. Uno de los primeros exámenes que se deben tomar, es el del VIH, la idea es detectar o descartar la posible presencia del virus en la madre. De resultar la prueba positiva, la madre tendrá que someterse a un riguroso tratamiento para evitar que el bebé nazca con el virus. Caso contrario su embarazo será un embarazo normal, en lo que cabe.

Entre los riesgos más comunes se encuentran los partos prematuros, bebés mal nutridos, anemia, entre algunos. Estos problemas no solo se asocian a un embarazo precoz, más bien van de la malo con la pobreza en la que viven muchas madres, situación es que se agrava cuando son madres muy jóvenes.

Si bien es cierto los embarazos precoces son, en su gran mayoría, no deseados o no planificados. Muchas madres menores de edad, aprender rápido a como ser una buena mamá y toman muy enserio ese roll. Incluso muchos obstetras aseguran que los partos de madres de este tipo no necesitan de inducirles el parto y a veces no requieren de cesáreas, caso que pasa con frecuencia en madres adultas, y lo que es aún mejor es la pronta recuperación después del parto.