Padres sí, pero también pareja

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El bebé ha llegado, estáis como locos de contento. Vuestra vida, vuestros pensamientos y conversaciones, vuestra casa, vuestras noches… nada escapa a la llegada de vuestro hijo.

La pareja, los dos miembros se han convertidos en padres. El cansancio de la madre, la dependencia total del pequeño, la fusión entre la madre y el bebé los primeros meses que siguen el nacimiento. A veces el padre se siente excluido de este dúo y a veces un poco celoso. Si, además la madre ha decidido dar el pecho al bebé, la prolactina no es favorable al deseo sexual. Tampoco lo es la presencia del bebé en la habitación durante las primeras semanas.

Cómo se puede seguir siendo una pareja a pesar de la presencia del bebé, a pesar del cansancio ?

Para lograrlo, el padre y la madre deben poner toda su voluntad. La madre debe aceptar dejar al bebé con la abuela, una amiga o una kanguro para poder disfrutar de una velada en pareja : una cena, una escapada al cine, una fiesta con amigos. El padre debe incitarla a pensar en otras cosas además del recién nacido y proponerle algunos momentos para los dos. Sería bueno sugerir actividades para realizar en pareja, que permitan a la madre separarse un poco del bebé. Si ella es indispensable durante los primeros meses, esta fusión debe evolucionar para permitir al bebé su crecimiento armonioso y a la pareja encontrarse como en el pasado, ya que si hay un bebé es porque antes ha habido una pareja.

El diálogo entre las dos partes permite sobreponerse a las dificultades y las reticencias debidas a la primera separación.

Es totalmente normal pensar en la pareja, no es solamente normal sino que es importante para vosotros y vuestros hijos. No se es una mala madre por pensar en la pareja, aunque a veces se tenga la impresión de que se abandona al bebé durante algunas horas o un fin de semana.

Por eso debes tomarte una tarde para ir de compras, al peluquero, hacer una actividad que te relaje. Pensar en uno mismo, ponerse guapa para gustar a la pareja etc ayudan la soportar la rutina diaria.

No es fácil vivir en pareja. Hay que saber esquivar la rutina y no centrarse únicamente en el aspecto sexual, ya que la vida de pareja está lejos de resumirse en este aspecto. Hay que recobrar la complicidad, la ternura, los proyectos en común que ayudan a reforzar los lazos entre los dos. De esta manera y con toda naturalidad, la pareja recobrará su vida íntima, sus deseos etc, ya que, aunque la vida sexual no lo es todo en la vida de una pareja, sí constituye una parte importante.

Es evidente que si había conflictos antes del nacimiento del bebé, no van a desaparecer por arte de magia después del nacimiento. Muchos padres tienen el reflejo de resguardarse bajo su papel de padres y no cuidar su papel de pareja, de amante. Es importante que, en estas situaciones se pueda hablar y discutir para no dejar que se hagan permanentes. Existen terapeutas, consejeros familiares… para ayudaros en estos casos y permitiros encontrar el equilibrio personal y conyugal.

Sus hijos necesitan tener padres relajados, contentos, serenos para poder apreciar los numerosos cambios que se producen. Los padres que se "sacrifican" únicamente por los hijos olvidan que tienen que vivir también para ellos.