Que hacer cuando nuestros hijos nos preguntan sobre el sexo

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Las preguntas que inocentemente hacen los niños sobre situaciones sexuales, por lo regular siempre llegan a incomodar a los adultos. Para responder a ellas, los adultos han buscado miles de formas de tratar esos temas, desde el cuanto de la cigüeña, la abejita, hasta los extremistas que les dan toda una clase de biología y sexología completa, dejando al niño en una especie de shock y utilizando conceptos que a su corta edad, no logra comprender.

Los psicólogos aseguran que la mejor manera de tratar las preguntas del niño en relación con el sexo es responder tan completa y francamente como esté al alcance de la comprensión del niño y dentro de los límites del propio conocimiento del pequeño. En dado caso que el niño realice una pregunta, de la cual usted no conozca la respuesta certera, es preferible decir que no sabe. Y si puede usted responder, es mejor proceder a explicar en términos anatómicos sencillo y términos médicos entendibles, en vez de recurrir a eufemismos. El no hablarle a los infantes de manera directa, le da a entender al niño que hay algo de secreto y de prohibido en todo lo relacionado con el tema.

Actualmente, tratar el tema del sexo en las escuelas, es más común que antaño y se considera  como cualquier otro tema de estudio cuyo conocimiento es ventajoso para el niño, convirtiéndose en algo menos secreto y prohibido y algo más que forma parte de nuestro cuerpo humano, de nuestro sistema reproductor, de nuestro funcionamiento biológico.

También es importante destacar que en algunas sociedades, están convencidas de que todo lo relacionado con el sexo debe ser tratado exclusivamente por los padres, por el círculo familiar cercano, porque consideran que las respuestas a estos cuestionamientos, implica cuestiones delicadas y controvertidas que, en varios de los casos, están relacionado con las creencias espirituales y normas culturales de las familias. Ciertamente, estos padres hacen cuanto pueden por mantener la educación sexual fuera de la escuela a la que acuden sus hijos. Desde luego cualquiera de estas dos posturas son totalmente respetables y comprensibles y como padres usted debe de actuar con autenticidad y siguiendo sus creencias.

La menstruación, el coito, las eyaculaciones, la homosexualidad y otras cuestiones deberían ser todas explicadas al niño, obvio que no todas al mismo tiempo sino, cuando quiera que empiece a preguntar acerca de ellas o a tener curiosidad por saber que está pasando en su cuerpo. Si a la edad de diez años, no lo ha preguntado, es importante que usted empiece a hablar sobre el tema, de poco a poco, antes que los cambios hacia la adolescencia los empiecen a asustar o hacer que se encierren en ellos mismos por sentirse extraños y no comprender lo que le está pasando a su cuerpo.

Desde luego, una niña debería saber exactamente todo lo relacionado con la menstruación antes de que ocurra la primera regla. De no ser así, la pequeña sufrirá una terrible impresión y se sentirá sumamente angustiada. Si usted no se considera capaz de informarla al respecto, entonces permita que alguna persona en cuyo criterio y madurez tenga usted confianza, le explique de que se trata este hecho y el desarrollo del mismo.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.