Reacciones comunes a tu embarazo

Comparte con tus familiares y amigas

Es de suponerse que, cuando eres la primera persona en enterarte que estás embarazada, la atmósfera que te rodea debe ser muy placentera, debiera ser todo alegría y todo felicidad. La realidad nos dice que no son muchas las mujeres que planean su embarazo, y que quienes sí lo hacen normalmente es porque tienen ya una vida estable en todos los aspectos. Pero la gran mayoría de las veces no es así, desencadenándose una inmensa avalancha de pensamientos de ambas polaridades en nuestra mente, y es a veces mucho más la zozobra que te aqueja que la felicidad en sí.

De entrada es el miedo. Miedo porque es algo que no conocemos, que nunca hemos experimentado en carne propia y que no sabemos cómo enfrentarlo. Esta situación consta de muchos enfrentamientos mismos que a continuación detallo:

  1. El padre. Es el principal y el más fuerte de tus miedos. Miedo a su reacción, a sus palabras, a sus acciones. Desafortunadamente en las novelas rosas nos venden la idea de un “príncipe azul”, que estará sumamente contento con la noticia de que le daremos un hijo. Los hombres que reaccionan de esa manera son contados. La reacción común de un hombre común es de rechazo automático, ya que también él le teme a los cambios que se avecinan y que lo sacaran de su zona de confort. Será más difícil salir con los amigos, ya no tendrá tanta libertad de hacer lo que le plazca y lo más importante, tendrá que aprender a ser responsable como cabeza de familia al tener que trabajar; y si ya lo hace, el dinero que gana destinarlo sino a ti, al bebé que viene en camino. Ya que haya digerido la noticia viene la resignación y aceptación de querer compartir esta nueva aventura a tu lado.
  2. Tus padres. Si aún no te has establecido, es raro que tus padres salten de gusto cuando les des la noticia de tu embarazo. Otra temida reacción, porque sabes que no reaccionaran favorablemente. Si tienes suerte probablemente te apoye tu madre, pero tu papá… La reacción de ambos será de decepción, máxime porque hubieran querido para ti “algo mejor”. Ya que vean a ese pedacito de cielo en sus brazos serán los más dichosos. Cómo hubieras querido que así fuese desde el comienzo.
  3. Tu entorno. Ya sea que trabajes o estudies, la noticia de tu embarazo tendrá grandes efectos en tu vida cotidiana. Si estás estudiando, lo más lógico es que si así te lo va permitiendo la vida misma, tengas que reanudar en un futuro tu preparación académica, pero ahora con un bebé. De lo contrario y lo más común, tendrás que abandonar la escuela. A lo mucho podrás estudiar lo más que puedas mostrando un buen avance en tu “pancita”, pero sabes que tarde o temprano será más complicado el regresar. Si trabajas resulta ligeramente más fácil, ya que tendrás que pedir incapacidad por maternidad esperando que cuando regreses alguien más no haya ocupado ya tu puesto así como lo complicado de tener que dejar a tu bebé muy pequeñito porque tienes que regresar a trabajar.

Es por ello que la mujer demuestra su fortaleza en los momentos más importantes de la vida, ya que lucha contra todo y contra todos saliendo avante de acontecimientos de estas magnitudes, todo sea para bien de ese pequeñito que se forma dentro de ti, al que comienzas a amar aún sin conocer.


Tenga en cuenta: Tu Maternidad y los materiales y la información que contiene no están destinados a, y no constituyen, asesoramiento o diagnóstico médico u otro tipo de salud y no deben utilizarse como tales. Siempre debe consultar con un médico calificado o profesional de la salud acerca de sus circunstancias específicas.